La pesca con dinamita persiste en Galicia pese a estar prohibida

Los buceadores de Cangas do Morrazo (Pontevedra) denuncian que en los últimos meses se han multiplicado en el mar las explosiones, cuyo eco los sobrecoge a primera hora de la mañana cuando trabajan a varias millas del lugar donde se producen. Sostienen que la falta de vigilancia ha provocado este año un mayor descontrol.

Los buceadores de Cangas do Morrazo (Pontevedra) denuncian que en los últimos meses se han multiplicado en el mar las explosiones, cuyo eco los sobrecoge a primera hora de la mañana cuando trabajan a varias millas del lugar donde se producen. Sostienen que la falta de vigilancia ha provocado este año un mayor descontrol.

En Camariñas (A Coruña), la Guardia Civil efectuó esta semana la primera gran redada en Galicia desde el año 2000 contra la pesca con munición, que ha supuesto el ingreso en prisión de tres hermanos, propietarios de dos barcos. Están acusados de delitos de tenencia de explosivos y contra el medio ambiente, que pueden suponer penas de entre dos y ocho años de cárcel.

La Guardia Civil destaca que son las primeras detenciones realizadas por este motivo en la provincia de A Coruña en los últimos quince años, mientras que la consejera de Pesca, la socialista Carmen Gallego, muestra su satisfacción porque desde el 2000, cuando se intervinieron explosivos en un barco de Combarro (Pontevedra), no había operaciones de este tipo en territorio gallego.

"Es muy difícil obtener resultados. Hay que pedir al sector pesquero gallego que colabore y rechace estas prácticas", afirma Gallego.

Hace más de un siglo, en 1906, la Liga Marítima de A Coruña presionaba al entonces Ministerio de Marina al objeto de que persiguiera la utilización de explosivos para fines pesqueros. En los años veinte en la prensa gallega se publicó un manifiesto con el lema "El que usa la dinamita en la pesca es un mal padre, porque les roba el pan a sus hijos", mientras se sucedían las denuncias tanto en la pesca marítima como en la fluvial. Incluso en Buenos Aires, en 1928, El Correo de Galicia,el mayor diario de la diáspora gallega, calificaba estas prácticas de cáncer que "corroe y devora la economía de la clase pescadora, la absorbe y la arruina".

Las denuncias ahora ya no se presentan en Madrid, sino en Bruselas, ante las autoridades comunitarias europeas, que hace cuatro años recibieron una demanda de la Cofradía de Pescadores de Portosín (A Coruña). El patrón mayor, Eduardo Carreño, asegura que hay puertos concretos del norte de Galicia en los que estas prácticas son mayoritarias, aunque en el conjunto del sector pesquero gallego sean ya minoritarias. "No creo que su utilización del mar atados a piedras, con mechas preparadas para explotar y atontar así a las sardinas, gracias a la rápida propagación del sonido en el agua marina, e impulsarlas desde el fondo hacia arriba. "De este modo, los desaprensivos que pescan así se aseguran las capturas y no tienen el problema de encontrarse con que no se llevan nada en las redes, pero eliminan una cantidad de recursos muy superior a los que se pescan, y se cargan las huevas y el plancton", explica Evaristo Lareo.

Además, la pesca con explosivos es una práctica de alto riesgo, como lo demuestra la presencia en los puertos de pescadores veteranos con manos y dedos amputados. Incluso se han producido naufragios de barcos nunca aclarados que se sospecha que se debieron a accidentes en la utilización de dinamita, algo siempre difícil de detectar y fácil de hacer desaparecer, lo que dificulta el control por parte de la Administración.

Pero estos días en el muelle de Portosín, de donde salieron las últimas denuncias, se percibe satisfacción y esperanza en que la intervención de la Guardia Civil en Camariñas signifique un punto de inflexión en la lucha contra un problema ancestral.

23/09/07
LA VANGUARDIA

Dejá un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Scroll al inicio