La Organización Mundial de Comercio y la pesca

La Organización Mundial de Comercio y la pesca

Comenzó ayer en Buenos Aires el Taller Regional sobre la OMC y la Pesca. Se extenderá hasta el 2 de julio. El tema central es el impacto de los Acuerdos con la OMC y las negociaciones actuales sobre el sector pesquero.

Comenzó ayer en Buenos Aires el Taller Regional sobre la OMC y la Pesca. Se extenderá hasta el 2 de julio. El tema central es el impacto de los Acuerdos con la OMC y las negociaciones actuales sobre el sector pesquero.

Los temas elegidos para la primera jornada del Taller Regional sobre la OMC y la Pesca fueron “La Organización Mundial de Comercio y los derechos de importación para pescado y productos pesqueros”, a cargo de Audun Lem, de la FAO; y “La OMC y las negociaciones sobre subvenciones a la pesca”, que tuvo como disertante a William Emerson en representación de la FAO y de la misma OMC.

La Organización Mundial del Comercio con sede en Ginebra, Suiza, nació el 1 de enero de 1995, pero su sistema de comercio tiene casi medio siglo de existencia. Desde 1948, el Acuerdo General sobre Aranceles Aduaneros y Comercio –GATT– ha establecido las reglas del sistema. La última y más importante ronda del GATT fue la Ronda Uruguay, que se desarrolló entre 1986 y 1994 y dio lugar a la creación de la OMC.

La Organización cuenta con 153 miembros hasta julio de 2008 y la Argentina es parte de ella desde su creación en 1995.

Las funciones de este organismo son administrar acuerdos comerciales, resolver las diferencias entre los estados miembros, supervisar las políticas comerciales nacionales y generar actividades de asistencia técnica y formación destinadas a los países en desarrollo. Actualmente el foro de nuevas negociaciones se da en el marco del “Programa de Doha para el Desarrollo”, iniciado en 2001.

Los ministros de Economía reunidos en la OMC convinieron, en uno de los últimos foros, en aclarar y mejorar las normas aplicables a las subvenciones a la pesca. Algunos estudios del Comité de Comercio y Medio Ambiente demuestran que esas subvenciones pueden ser perjudiciales para el medio ambiente si, como resultado, existe un número excesivo de pescadores con relación al número de peces. Este tema fue motivo de debate en la Reunión del Comité de la FAO, celebrada en Roma en el primer trimestre del año.

Los representantes de países en desarrollo se han quejado de que siguen enfrentándose con aranceles excepcionalmente elevados aplicados a determinados productos en importantes mercados y que siguen obstruyendo exportaciones para ellos importantes. Entre ellos puede citarse, dice el documento de la OMC, al pescado y sus productos derivados.

En promedio, las reducciones efectuadas por los países industrializados en la “Ronda Uruguay” de los aranceles aplicados a los productos exportados principalmente por países en desarrollo fueron ligeramente inferiores a las de los aranceles aplicados a las importaciones procedentes de todos los países. Al mismo tiempo, las posibilidades de los países en desarrollo de comerciar entre sí se ven también obstaculizadas por el hecho de que, a veces, los aranceles más elevados los aplican los propios países en desarrollo.

Estos son los problemas que se debatieron en el taller del día de ayer y los representantes de la Argentina, Bolivia, Brasil, Chile, Colombia, Ecuador, Paraguay, Perú, Uruguay y Venezuela dieron un panorama de la situación del comercio pesquero en sus países.

La presentación sobre la Argentina estuvo a cargo del Subsecretario de Pesca Nacional, Norberto Yahuar, quien expresó que “en los últimos tiempos se pretendió acuñar el concepto de estados de mercado, reservado a los demandantes, y atribuir a los mismos la potestad del control, en diversos aspectos, del desarrollo del comercio pesquero responsable. El mercado no es la demanda. Para que haya mercado debe haber una oferta y una demanda que, en algún punto y de alguna manera se conectan; en ese momento se configura un mercado en el que se intercambian determinadas mercancías, en ciertas condiciones, a partir de la fijación de un precio. El asegurar un comercio pesquero responsable es obligación de ambas partes: la oferta y la demanda. Estamos asistiendo cada vez con mayor fuerza, a la toma de medidas unilaterales por parte de países o bloques de países, basadas en atribuirse el deber y el derecho de controlar la pesca y el comercio responsable. Este tipo de talleres ayudan a la toma de conciencia de los beneficios de llegar a posiciones comunes, al menos de los países en desarrollo de América Latina, para asegurar que las decisiones que se adopten en esos foros respeten nuestra realidad”.

Para mañana está prevista una nueva ronda de debates, que girará en torno a los aspectos de calidad y sanidad en el comercio pesquero. En la última jornada del día 2 de julio el tema a tratar será el etiquetado, la certificación y la trazabilidad en relación al nuevo reglamento de la Comunidad Europea, que se pondrá en marcha a partir de enero del próximo año.

Por Karina Fernández

01/07/09
REVISTA PUERTO

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