“Creemos que nuestra terminal presta un importante servicio a la región generando más competencia y mejor logística a los productores, cooperativas y acopiadores del sur y ahorros en demoras a los buques que vienen a cargar a la Argentina”, señaló Luis Zubizarreta, gerente institucional.
“Creemos que nuestra terminal presta un importante servicio a la región generando más competencia y mejor logística a los productores, cooperativas y acopiadores del sur y ahorros en demoras a los buques que vienen a cargar a la Argentina”, señaló Luis Zubizarreta, gerente institucional.
A nadie escapa la importancia del sector agroindustrial para la economía Argentina. Es, sin dudas, el sector más dinámico y con mayor potencial de desarrollo de esta Nación. Sus beneficios derraman a toda la sociedad de un modo directo o indirecto.
La producción de alimentos es un activo nacional en donde somos una verdadera potencia mundial. Desde Argentina hoy se alimenta a más de 400 millones de personas y se tiene la capacidad de aumentar en los próximos años fuertemente nuestra producción.
El objetivo del PEA (Plan Estratégico Agroalimentario y Agroindustrial) , que es absolutamente alcanzable, habla de un aumento potencial –para 2020– de cerca del 60% en el volumen de producción lo que permitiría a la argentina alimentar a más de 600 millones de personas, un verdadero desafío moral para el país en un mundo cada vez más necesitado de ese aporte de comida.
Para que ese crecimiento sea una realidad es clave la infraestructura logística, y en un país como el nuestro orientado a la exportación el punto crítico está en el sistema portuario y debemos estar orgullosos de la infraestructura que hemos logrado desarrollar en los últimos 30 años.
Tenemos uno de los sistemas portuarios de cargas agropecuarias más eficientes del mundo con puertos con una capacidad de almacenaje de cerca de 10 millones de toneladas.
Basta mirar los países vecinos con los enormes problemas de infraestructura de embarque, el más notorio en las últimas campañas fue Brasil, con crecientes cosechas y un cuello de botella en los puertos lo que implico enormes colas de buques y camiones que en el primer caso debían esperar más de un mes para embarcar sus cargamentos con el enorme costo logístico que ello implica.
Se habla de decenas de millones de dólares de costo. Quienes están en el negocio entienden que todos esos costos finalmente los paga el productor y el país todo y, por lo tanto, menores precios al productor en origen implican menor incentivo a aumentar el área de explotación o aplicar mejor tecnología y en definitiva eso lleva a un menor crecimiento en la producción. Contrariamente un sistema portuario eficiente como el argentino genera menores costos logísticos y por lo tanto el positivo incentivo al crecimiento de la producción. Una ventaja comparativa fundamental y estratégica.
Hoy en la zona del rio Paraná hay cerca de 30 modernos puertos graneleros, la mayoría producto de muy importantes inversiones privadas y que se han convertido en complejos agroindustriales con fábricas de molienda, de biodiesel y de refinación de glicerina en varios casos por los cuales se canaliza la salida de alrededor del 80 por ciento de las exportaciones del complejo agroindustrial argentino, pero el calado del río no permite la salida con la totalidad de la carga de los enormes buques panamax que vienen a cargar granos a nuestro país por lo que es clave para el completamiento de los mismos la utilización de los puertos de aguas profundas del sur de la provincia de Buenos Aires, Necochea y Bahía Blanca.
El de mayor volumen es este último puerto donde operan 5 modernas terminales de granos, la última de las cuales inicio sus operaciones hace un año y es la de Louis Dreyfus Commodities Argentina.
En total las terminales argentinas podrían cargar alrededor de 1 millón de toneladas por día con una capacidad de molienda de oleaginosas superior a 60 millones de toneladas al año.
Todos estos puertos compiten entre sí por la carga y operan con tarifas muy competitivas lo cual es muy importante para continuar la senda en el crecimiento de la producción.
Respecto de la flamante terminal de Louis Dreyfus Commodities Argentina, el gerente institucional, Luis Zubizarreta, decía:
“Estamos muy contentos con la performance del puerto, los volúmenes han superado nuestras expectativas y nos ha permitido operar muy eficientemente en Bahía Blanca y con gran sinergia con nuestros clientes, creemos que nuestra terminal presta un importante servicio a la región generando más competencia y mejor logística a los productores, cooperativas y acopiadores del sur y ahorros en demoras a los buques que vienen a cargar a la Argentina”.
“El puerto de Bahía Blanca, a través del Consorcio de Gestión, sigue invirtiendo en mejorar la infraestructura y calado. Un sistema portuario eficiente es fundamental para el desarrollo de la región y del país”, señaló Zubizarreta.
La empresa opera desde hace más de 100 años en nuestro Puerto y, recientemente –según Zubizarreta– realizó esta inversión de más de 300 millones de pesos para tener una terminal propia que le permita ser más competitiva y brindar un mejor servicio al productor.
“Creemos que en el mediano plazo los volúmenes a ser exportados por Bahía Blanca deberán seguir creciendo, traccionados por la demanda internacional; lamentablemente en las últimas dos campañas ese crecimiento fue más lento que lo esperado en parte debido a la crisis para la industria del biodiesel argentino provocado por las restricciones a las exportaciones de dicho producto a Europa”, dijo.
Un ritmo sostenido.
La nueva terminal, con una capacidad de almacenaje cercana a 100 mil toneladas, recibe mercadería de camiones y vagones y carga a un ritmo de 2 mil toneladas por día.
“Ha embarcado, desde sus primeras cargas en abril de 2012, cerca de 2 millones de toneladas de trigo, maíz, soja, sorgo y cebada. La expectativa para 2013 es sobrepasar los 1,1 millones de toneladas”, sostuvo.
“Financiar la cadena agropecuaria, asumir todo tipo de riesgos desde el origen de la mercadería hasta su llegada a destino, promocionar los productos argentinos en todos los rincones del planeta, generar economías de escala y eficiencia económica, desarrollar infraestructura logística e industrial, en definitiva llevar la producción argentina al mundo es nuestro rol”, contó.
“A través de nuestra nueva oficina comercial en Bahía hemos logrado interactuar con todos los actores de la región de un modo más eficiente y es fundamental en nuestro plan de crecimiento potenciar nuestras actividades en Bahía Blanca por lo que seguiremos apostando a esta operación”, concluyó Zubizarreta.
14/08/13
LA NUEVA PROVINCIA
