Yauhar se reunió con representantes de Cámaras Pesqueras marplatenses y les negó la posibilidad de descargar en puerto de Mar del Plata la merluza de los permisos de pesca adquiridos a empresas patagónicas. Esto hubiera generado importantes pérdidas de puestos de trabajo en el sur.
Yauhar se reunió con representantes de Cámaras Pesqueras marplatenses y les negó la posibilidad de descargar en puerto de Mar del Plata la merluza de los permisos de pesca adquiridos a empresas patagónicas. Esto hubiera generado importantes pérdidas de puestos de trabajo en el sur.
Podrán comprar sus barcos, los correspondientes permisos de pesca y las cuotas individuales transferibles de captura de merluza. Pero deberán descargarla en los puertos donde esos buques tenían asiento, lejos de Mar del Plata.
Esto es lo que les explicó el subsecretario de Pesca y Acuicultura de la Nación, Norberto YauHar, cuando se reunió el miércoles al mediodía con el representante del Consejo de Empresas Pesqueras Argentinas (CEPA), Oscar Fortunato y de la Cámara de la Industria Pesquera Argentina (CAIPA), Gabriel Quercia.
Ambas cámaras reúnen a empresas que en los últimos tiempos, pese a la situación de quebranto que se han encargado de transmitir vía comunicado y conferencia de prensa días pasados, han incorporado buques pesqueros de compañías que operan en la Patagonia.
Solimeno, Moscuzza, Valastro, Caputo, han aumentado su poder de pesca a partir de la adquisición de distintos tipo de embarcaciones pesqueras. Baldino y Mattera son otros apellidos ilustres de la pesca vernácula que refutan la situación apocalíptica que marcan en CEPA y CaIPA.
El representante de la Provincia de Buenos Aires en el Concejo Federal Pesquero, el polifuncional ingeniero, Horacio Tettamanti, ya había recibido un anticipo con la negativa de la autoridad de aplicación. Pero para no dejarlo como portavoz de malas noticias, Yauhar se mostró dispuesto a recibir a los dirigentes representativos del sector más poderoso de la pesca marplatense.
Ambas cámaras pretenden instalar una nueva interpretación de las resoluciones y actas del Consejo Federal Pesquero (CFP) sobre el tratamiento que se le da a los barcos en función de su puerto base o puerto de asiento y la posibilidad de que la transferencia de las cuotas pueda llegar a sufrir algún tipo de traba al momento de su aprobación.
El CFP, en la oportunidad del proceso de cuotificación, resolvió respetar determinados porcentajes de descarga que tenía cada una de las provincias y en función de esto se pudo avanzar en un acuerdo político que permitió llegar a la cuotificación, señala el documento que emitió la Subsecretaría de Pesca luego de la reunión.
“Todo esto ya fue resuelto en el momento de la discusión y no es necesario volver a tratar el tema”, sentenció Yauhar.
El funcionario nacional aclaró que “de darse un caso puntual, que de hecho hubo varios y fueron tratados sistemáticamente por el Consejo Federal Pesquero, y si fuera necesario revisar las actas y resoluciones del CFP para efectuar alguna modificación de fondo en forma general, el Consejo está dispuesto a analizarlo”.
En ese sentido, remarcó Yauhar que “la Subsecretaria de Pesca también será parte de la mesa de discusión, pero hoy entendemos que no están dadas las condiciones necesarias para efectuar un retoque sobre estas actas y resoluciones porque la situación no amerita un nuevo tratamiento de algo que ya fue aprobado”.
Durante la reunión del CFP, el Subsecretario de Pesca se refirió al espíritu que llevó adelante el trabajoso proceso de cuotificación en el cual se observa claramente, a pesar de que no está escrito explícitamente, el acuerdo entre los representantes de los distintos sectores de respetar los porcentajes de descarga que tenían las flotas en las distintas provincias patagónicas para no afectar la generación de puestos trabajos.
La puja por el destino final de la merluza parecía estar ya sellado. Al momento de visualizar los niveles de desembarque de merluza en los puertos de Mar del Plata y los patagónicos el año pasado, las diferencias son abismales. Hasta el propio Tettamanti se ha vanagloriado porque el puerto local acaparó casi el 70 por ciento de la merluza que se declaró descargar en todos los puertos.
El pedido de los grandes armadores marplatenses para que se cambien las reglas de juego denota un cambio en la situación. Las cámaras que los representan advierten trabas para la cesión de cuotas de captura de un buque comprado en la Patagonia a uno con asiento en el puerto local.
Yauhar dejó una puerta abierta que es casi imposible de superar: las empresas pueden realizar esas transferencias en tanto, con mayoría especial, el Consejo Federal Pesquero apruebe el nuevo proyecto presentado por la empresa que incorporará esa cantidad de toneladas, y el permiso, transferidos.
Es un escenario impensado que los representantes patagónicos voten en favor de aumentar la concentración de desembarques en Mar del Plata.
Por Roberto Garrone
17/06/11
REVISTA PUERTO
