El capitán Martín Luis Olmo, presidente alterno del Consejo Municipal Pesquero madrynense admite que la crisis pesquera ya comienza a mostrar sus efectos económicos en la ciudad. Además, en base a su experiencia sostiene que no hay posibilidades reales que el caladero de merluza se recupere en el corto o mediano plazo.
El capitán Martín Luis Olmo, presidente alterno del Consejo Municipal Pesquero madrynense admite que la crisis pesquera ya comienza a mostrar sus efectos económicos en la ciudad. Además, en base a su experiencia sostiene que no hay posibilidades reales que el caladero de merluza se recupere en el corto o mediano plazo.
“Distintos factores hacen que la crisis pesquera ya empiece a tener sus efectos económicos en la ciudad de Madryn. Hay menos circulante, es así. Cuando el sector es floreciente la economía se desarrolla, no sólo por la propia actividad sino por las actividades conexas”, describe un hombre experimentado en la actividad.
Asimismo, señala con contundencia que “esta no es una coyuntura, sino que la consecuencia de medidas y actitudes tomadas en el pasado. La mayor parte de las responsabilidades son de quienes tienen mayor capacidad en la toma de decisiones. En la industria los empresarios, las autoridades pesqueras de las últimas décadas, es decir hay un conjunto de responsabilidades que han hecho que el caladero esté en crisis”, afirma Olmo.
Desde el Consejo Municipal Pesquero se ha lanzado una convocatoria a todos los integrantes del sector para que las partes expongan sus puntos de vista, “es un ámbito propicio donde se pueda conversar y plantear los problemas, y ver las posibilidades que tienen cada uno de poder solucionarlo, es la única forma de poder actuar ante una situación como la actual”, dijo.
El capitán Olmo sostuvo que “la moderación en tiempos de crisis debe ser de arriba hacia abajo y correspondida desde abajo hacia arriba. Cada uno de los integrantes del sector sabe perfectamente de la fragilidad del sistema. Y, eso involucra a Pesca Nación, Pesca Provincia, empresariado y sindicatos marítimos y de tierra”.
En la actualidad, y a sabiendas que el recurso está colapsado, cuando se comienzan a agotar los cupos de captura se apela a necesidades sociales para buscar excepciones y más toneladas para pescar. En este sentido, Olmo pide racionalidad, “así como debió actuarse antes por la depredación por excesos de capturas de muchas especies, no sólo de la merluza, la sustentabilidad de un recurso no puede dejar de protegerse por razones sociales. La degradación del caladero es exactamente igual cuando se pesca demás por ambición o cuando se pesca demás bajo argumentos sociales”, indicó.
Más adelante lanza un demoledor razonamiento: “La merluza no se va a recuperar. Quien quiera aceptarlo que lo acepte, o sino se seguirá tapando la realidad. Ningún caladero colapsado se ha logrado recuperar. Los científicos cuando empezaron a hablar del tema, hace una década dijeron que habría una recuperación recién a 25 años, pero para eso se requería de extremar los cuidados sobre el recurso, cosa que no se ha hecho”, puntualizó al tiempo de insistir en el sentido que la pesca debe orientarse hacia la acuicultura, pero fundamentalmente hacia la piscicultura.
02/06/08
PESCA & PUERTOS
