Camberra podría adjudicar hoy los dos contratos por los que compite el astillero español.
Camberra podría adjudicar hoy los dos contratos por los que compite el astillero español.
La Dirección de Armamento y Material del Ministerio de Defensa de Australia ha recomendado al Gobierno de su país que elija la oferta presentada por Navantia para el diseño de tres destructores -buques de guerra con sistemas de combate capaces de desarrollar todo tipo de misiones de guerra naval- por el que compite también el astillero americano Gibbs and Cox.
Las autoridades militares consideran que la propuesta española -basada en el modelo de fragata F-100 que el astillero ferrolano ha construido para la Armada española- cuenta con una mejor relación calidad-precio que la presentada por la empresa americana.
Sin embargo, la última palabra la tiene el Gobierno de Camberra, que hoy mismo podría adjudicar el contrato, en la reunión del Comité Nacional de Seguridad. El encargo está valorado en 7.000 millones de dólares. El ganador del concurso únicamente se ocupará del diseño de los buques y de la transferencia de tecnología, ya que el Gobierno australiano ha establecido que tendrán que construirse en su país, en concreto en el astillero ACS.
El pronunciamiento de la Armada continental es especialmente significativo -aunque en ningún caso vinculante- puesto que el pasado año la oferta americana estaba claramente posicionada como ganadora en el país.
Si bien este contrato es importante para la compañía pública española, hoy podría adjudicarse un segundo pedido por el que también compite Navantia, en este caso con el astillero francés Armaris. Se trata de la construcción de dos Buques de Proyección Estratégica (BPE), conocidos en España como megabuques por sus enormes dimensiones. El pedido está valorado en 2.000 millones de dólares y, si finalmente recae en la empresa española, tendría una gran repercusión en Galicia, ya que, según han informado responsables de Navantia, el 80% de los barcos se fabricarían en los astilleros de la ría de Ferrol.
La empresa española concurre conjuntamente con la empresa australiana Tenix, al presentar un modelo de buque prácticamente idéntico al BPE que en estos momentos fabrica la factoría ferrolana para la Marina nacional.
Capacidades
Los BPE son buques polivalentes con gran capacidad para el transporte de tropas -hasta 1.300 efectivos- lanchas de desembarco y helicópteros, lo que permite su uso tanto en acciones bélicas como en misiones de ayuda humanitaria a otros países.
Pese a que Navantia lleva meses subrayando que está muy bien posicionada en estos concursos, lo cierto es que en la resolución de estos pedidos de material naval de defensa pesan también otros condicionantes, como los políticos, y las compensaciones industriales que se establezcan entre países.
19/06/07
LA VOZ DE GALICIA
