Honduras, apegada al Derecho Internacional ha respetado los fallos, laudos o sentencias de carácter internacional, aún cuando no le hayan sido favorables. Así sucedió en 1933, en la delimitación fronteriza con Guatemala y el 2007, con el contencioso Honduras-Nicaragua en el Mar Caribe.
Honduras, apegada al Derecho Internacional ha respetado los fallos, laudos o sentencias de carácter internacional, aún cuando no le hayan sido favorables. Así sucedió en 1933, en la delimitación fronteriza con Guatemala y el 2007, con el contencioso Honduras-Nicaragua en el Mar Caribe.
El fallo de la Corte Internacional de Justicia de La Haya (CIJ), del 11 de septiembre de 1992, que dirimía la antigua disputa territorial, insular y marítima con la república de El Salvador, honrando la tradición ya mencionada, nuestra nación aceptó totalmente lo expresado por la Corte y confiaba que la otra parte hiciera lo mismo.
No ha sucedido eso. El Salvador, en varios gobiernos de ARENA y, últimamente, del FMLN, se ha negado a dar total cumplimiento a la sentencia, con especial reticencia a reconocer los derechos de HONDURAS establecidos en los párrafos # 430 y 432, donde queda, en forma clara, que: “…los derechos sobre las aguas en la porción central de la línea de cierre del Golfo… pertenecen conjuntamente a los tres estados del Golfo mientras no se hubiere efectuado la delimitación de la zona marítima pertinente” y, además: “….pero el derecho a un mar territorial, plataforma continental y a una zona económica exclusiva mar adentro en la porción central de la línea de cierre pertenece a los tres estados del Golfo, El Salvador, Honduras y Nicaragua; y que toda delimitación de las zonas marítimas pertinentes deberá efectuarse mediante acuerdo con fundamento en el Derecho Internacional”.
Desafortunadamente, nuestras autoridades ejecutivas no habían mostrado suficiente determinación nacionalista para exigir a la otra parte lo que correspondía hacer. Es hasta fecha reciente cuando el gobierno central, logra plasmar en un documento (Declaración Conjunta de Presidentes en Managua, Nicaragua, 4 de diciembre, 2012), la necesidad de dar seguimiento al cumplimiento de la Sentencia de la CIJ de 1992. Esto en sí ya es algo. Nicaragua, que también hacía eco de la posición salvadoreña de no aceptar lo correspondiente amparándose en el principio de “res judicata” o sea que la sentencia emitida “…no tiene autoridad de cosa juzgada respecto a Nicaragua”, se ha visto obligada a variar su posición debido, primariamente, a la sentencia favorable en el caso Colombia-Nicaragua del Mar Caribe y ahora, lo reiteramos, tiene que ser congruente con lo que exige para un sector y lo ya juzgado en el otro, o sea, respeto ineludible a los fallos de la CIJ.
La iniciativa hondureña presentada a los gobiernos de El Salvador y Nicaragua el pasado 18 de febrero, bajo el título “Aporte de la Cancillería de Honduras al Primer Informe de la Comisión Trinacional”, es algo novedoso que trata de destrabar o solucionar el nudo gordiano de más de 20 años de haber sido resuelto. El nuevo término “MAR TERRITORIAL COMÚN”, (MTC), podría entenderse por algunos críticos como estar dando lugar a pérdida de soberanía exclusiva en esa porción de Mar Pacífico que ya la CIJ adjudicó a Honduras pero que de todas formas no se hace realidad hasta el momento. De nada nos sirve tener el derecho si no lo hacemos efectivo.
HONDURAS propone que de acuerdo a la sentencia mencionada, se llegue a un acuerdo entre los tres países ribereños sobre el status de las aguas al interior del Golfo, tomando en cuenta que la CIJ lo llamó “co-soberanía” y se puede hacer mediante una delimitación tripartita o reconocer la co-soberanía en la porción central, con reglas de entendimiento, manejo, obligaciones y derechos bien claros.
Al exterior del Golfo, se propone el MTC y posteriores negociaciones para delimitar plataforma continental y zona económica exclusiva en un período no más allá de tres años.
En esta oportunidad esperamos que nuestros vecinos, haciendo honor al tan proclamado espíritu integracionista, unionista y centroamericano, acepten dar cumplimiento a lo establecido en la sentencia de la CIJ para el Golfo de Fonseca y espacios marítimos del Océano Pacífico. Ya suficiente tiempo ha transcurrido. Ya suficiente paciencia ha mostrado HONDURAS.
Personalmente creemos que El Salvador no va a cambiar su política del desconocimiento de los derechos hondureños en el área. Tratará de extender en el tiempo, aun más, la solución al problema. Eso no debe sorprendernos sino que, utilizando los instrumentos de solución pacifica de conflictos del Derecho Internacional, llevar a los disidentes al campo apropiado o las instancias ya establecidas como son el Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas y la Corte Internacional de Justicia de La Haya a la brevedad posible.
Nicaragua deberá decidirse entre acatar totalmente las sentencias de la CIJ o exponerse al rechazo justificado de otras naciones en similares circunstancias.
La iniciativa hondureña está allí. Acompañemos solidariamente a nuestras autoridades nacionales para lograr concluir con éxito esta nueva y final oportunidad.
Por Francisco Zepeda Andino
Cnel. (r) FAH
Exembajador en El Salvador
12/03/13
AL TRIBUNA. HN

MTC solo corresponde a El
MTC solo corresponde a El Salvador y Nicaragua…. alegen todo lo que quieran estan en su libre derecho… pero simple y sencillamente no tienen salida por pacifico eso es todo.