La infraestructura portuaria juega su suerte en el debate del Congreso

En la última década se duplicaron las exportaciones agroindustriales.

En la última década se duplicaron las exportaciones agroindustriales.

En la hidrovía Paraná-Paraguay se levantaron varios puertos privados. Hubo inversiones por más de u$s 2.000 millones.El Congreso Nacional comienza a debatir el proyecto sobre las retenciones agropecuarias. Lo que está en juego, es mucho más que la caja del Gobierno. Se debatirá el modelo que, con apoyo estatal e inversiones privadas, logró en la última década duplicar las exportaciones agroindustriales de 40 a 80 millones de toneladas.

Hace 15 años la Argentina realizó una transformación geopolítica de dimensiones colosales. Hasta allí, se hablaba de construir un puerto de aguas profundas en el sur bonaerense para sacar las exportaciones granarias.

El cambio de estrategia pasó por llevar el océano al corazón de la zona productiva. Para tal fin se concesionó el dragado y señalización del Paraná desde el puerto de Santa Fe hasta el mar. Así se logró no sólo un ahorro de costos, sino también una navegación previsible las 24 horas del día y los 365 días del año. No es entonces casual que con los 34 pies logrados, los usuarios de la hidrovía no solo esperen los próximos 36 pies en curso de ejecución, sino que ya estén reclamando los 38 y hasta 40 pies de calado.

Esta obra, generó el desarrollo de un racimo de terminales portuarias privadas que se extienden desde Timbúes hasta Arroyo Seco. Por aquí se embarca el 80% de la producción agroindustrial de la Argentina. En esa zona, y tras más de u$s 2.000 millones de inversiones privadas se alcanzó la mayor capacidad de crushing de soja del mundo.

El mapa de esta región cambia permanentemente su fisonomía por la aparición de nuevos emprendimientos. Tal el caso de LDC Argentina SA, continuadora de SA Louis Dreyfus y Cia., con su nueva terminal de embarque ubicada con frente al río Coronda, a la altura del kilómetro 464 del Río Paraná, con una inversión cercana a los u$s 90 millones. A estas instalaciones, se suma el complejo portuario e industrial desarrollado por Cargill SACI en Villa Gobernador Gálvez con un costo de casi u$s 110 millones, y la terminal de embarque de cereales que Molinos Cañuelas SA (Molca SA) casi concluida en la zona de Zárate, que forma parte de un proyecto mayor que comprende otros dos nuevos frentes de atraque.

Producto del conflicto, esta capacidad operativa llegó a estar ociosa. Si bien se levantaron las medidas de protesta, pasará bastante tiempo hasta que la logística vuelva a normalizar su operatoria. Mientras tanto, son más de 50 los buques que se encuentran en rada esperando llenar sus bodegas con una carga que hoy no está. El costo diario promedio de cada una de estas embarcaciones, entre Panamx y Tramp, supera los u$s 60.000 diarios. Es como si el capitán tirara por la borda un departamento de un ambiente por día. Y algunos buques están allí desde principios de mes o incluso antes.

El desarrollo de este modelo se basó en un Gobierno que ofreció el marco jurídico adecuado y un sector privado que volcó sus inversiones, acompañado de paso por el alza de los precios internacionales. No obstante, esta estructura, montada para beneficiar al productor y potenciar las exportaciones a partir de la baja de costos operativos, puede derrumbarse con la fragilidad de un castillo de naipes de no encontrarse un punto de consenso. Es de esperar que los legisladores tengan en cuenta esta realidad a la hora de alzar sus brazos.

Por Agustín Barletti – Buenos Aires

25/06/08
TRANSPORT & CARGO
EL CRONISTA

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