la idea de una nueva represa en el río Uruguay, en Entre Ríos

la idea de una nueva represa en el río Uruguay, en Entre Ríos

Hace algunas horas, el flamante diputado provincial Alberto Rotman (Cambiemos-Concordia), ha puesto en la mesa del debate público -más allá de direccionarlo hacia el poder que reside en Bueno Aires-, la idea de reflotar el viejo proyecto del dique (represa hidroeléctrica) compensador, aguas abajo de la represa de Salto Grande.

Hace algunas horas, el flamante diputado provincial Alberto Rotman (Cambiemos-Concordia), ha puesto en la mesa del debate público -más allá de direccionarlo hacia el poder que reside en Bueno Aires-, la idea de reflotar el viejo proyecto del dique (represa hidroeléctrica) compensador, aguas abajo de la represa de Salto Grande.

No es nuevo que cada tanto aparezca alguna persona, respetable, como en este caso, o no, como en los otros, que pongan en supuesto valor para el desarrollo de la provincia y la región, esta iniciativa.

Desde ya ratificamos la delicada y maravillosa historia del pueblo de Entre Ríos frente a las iniciativas de nuevas represas hidroeléctricas en nuestros ríos. Decimos que la idea en estas horas apropiada por el legislador, es imposible por mandato expreso de nuestra renovada Constitución Provincial y la ley de Libertad de los Ríos.

No se puede olvidar y menos negar, que el consenso constituyente fue liderado por todos los partidos políticos en este particular asunto, por eso no deja de sorprender esta iniciativa venida incluso de un político sano y con una delicada trayectoria y por lo tanto, una historia política no menor.

En el actual contexto Sudamericano, los procesos de artificialización de los ríos, en las diversas modalidades de hidrovías, están solo siendo útil y funcionales a los modelos simplificadores de la producción, como en el cono sur, a las producciones de los latifundios de la soja y de pasta de celulosa, dos modelos elegidos para la cuenca del río Uruguay, también del Paraná, además de otras razones, que ahora no corresponde considerar.

Avanzar en la artificialización del río Uruguay para consolidar este modelo en toda la cuenca, y así también las proyectadas represas de Garabi y Panambí con exclusas para hidrovía también, entre Corrientes y Misiones; y entonces llegar a Brasil, país especialista en la mega destrucción de sus cuencas y ríos, nos llevará a la muerte definitiva de la diversidad cultural, productiva y biológica de la cuenca del Uruguay, de lo que no tenemos la menor duda.

No deja de sorprender, que una y otra vez, estos mega-proyectos vuelvan a la mesa de la consideración pública, esa confluencia ideológica entre un pasado que quiere volver a ser, no desde los valores relevantes de la República, sino desde una visión neodesarrollista que se cae a pedazos simplemente por una realidad que se niega o ignora y que está golpeando en la salud de los habitantes y sus ecosistemas en la provincia de manera escalofriante y grave, desde el dengue hasta el efecto de los agroquímicos en todo los cuerpos de nuestra aún diversidad de vidas, como en los procesos de inundaciones que precisamente la artificialidad del cemento metido en el río nada cambia y todo lo agrava, como la realidad lo demuestra de una manera desoladora.

La emergencia por el proceso de cambio climático, deforestación, simplificación productiva, erosión de los suelos, inexistencia de una gestión seria de las cuencas, ausencia de políticas de adaptación en salud y transición a una convencida diversidad productiva a escala humana y regional, con valor agregado de lo que nuestro pueblo puede desarrollar desde los conceptos de soberanía alimentaria y energética, sigue siendo, en la definición de las políticas alternativas y sustentables, absolutamente dejado de lado, cuando renacen desde una galera retrógrada, proyectos más compatible con la Unión Soviética de los 50, o la China ahora vigente, que con una República que decide simplemente cumplir su programa constitucional provincial.

Solo deseamos que esta manifestación sea una expresión solitaria de un miembro del primer bloque de oposición en la provincia de Entre Ríos y que en última instancia, la mayoría de los legisladores y el gobierno no la tenga en su agenda de conversaciones serias con el poder que reside en la gran ciudad. Pues convocar por esta idea, a reformar la Constitución, sería simplemente, un nuevo escándalo, con casi los mismos actores de la política que honró y militó con ideas claras, aquel maravilloso Pacto Constituyente, que frente a ideas así, solo existen dos actitudes, no darle importancia o clarificar al legislador, que es inviable avanzar en la misma.

Son tiempos de una agenda política sobre sustentabilidad y ambiente pro-positiva. Se llama, poner en acción a nuestra Constitución. No obliguen, una vez más, a llevar a la diversidad de movimientos y organizaciones de la sociedad civil desde el sur al norte de la provincia, a resistencias sociales elementales, pero que a la vez profundizaran debates superados por arcaicos y olvidados, por lo menos, en la tierra de los ríos libres. (Jorge Daneri – Análisis Digiatl)

07/03/16

Dejá un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Scroll al inicio