La Guerra del Pacífico, que definió los límites fronterizos

Esta fraticida guerra que se extendió entre 1879 y 1883, producto de intereses económicos y mala disposición diplomática, enfrentó a Chile con Perú y Bolivia. En ese momento los bolivianos tenían el control de Atacama, territorio que perdieron en ese choque bélico, junto con su preciada y siempre reclamada salida al mar.

Esta fraticida guerra que se extendió entre 1879 y 1883, producto de intereses económicos y mala disposición diplomática, enfrentó a Chile con Perú y Bolivia. En ese momento los bolivianos tenían el control de Atacama, territorio que perdieron en ese choque bélico, junto con su preciada y siempre reclamada salida al mar.

Las causas fueron varias, como débiles delimitaciones fronterizas, difícil situación económica de los tres países y aspiraciones hegemónicas en la región. Algunos historiadores consideran que todo el conflicto fue fogoneado por los ingleses, cuyas compañías terminaron siendo las que se quedaron con la explotación de algunas riquezas del lugar.

El incidente que encendió la mecha fue un impuesto de 10 centavos que Bolivia pretendía aplicar por cada quintal de salitre embarcado por la compañía anglo-chilena “Salitres de Antofagasta”. Como la firma se negaba, respaldada por el gobierno chileno, La Paz amenazó con expropiarla. Después de varios cruces y chicanas, los chilenos salieron a defender sus intereses económicos: decidieron invadir el litoral boliviano para hacer valer su posición. Perú, que tuvo un fallido intento de mediación, terminó involucrado en la pelea porque tenía un acuerdo secreto de alianza defensiva con Bolivia. En el fondo, tanto Chile como Perú no ocultaban sus intereses expansionistas en el área.

La lucha se dio con dramatismo en tierra, pero se definió en las aguas de la costa del Pacífico. Fragatas, corbetas y goletas de las armadas chilenas y peruanas chocaron sangrientamente. No hay cifras precisas, pero se calcula que el conflicto bélico dejó entre 14.000 y 23.000 muertos, tanto civiles como militares, en cuatro años de feroz lucha.

El resultado benefició a Chile, que tomó posesión de una gran extensión territorial en Atacama y se quedó con enormes depósitos de salitre, guano y cobre. La mayoría de ellos terminaron en manos de capitales británicos, comprados a bajo precio. Perú perdió Arica, y Bolivia su salida al mar.

Daniel Vittar

26/01/14

CLARIN

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