Luego de cinco días en Dublín y tres en Galway, el buque escuela deja las tierras del Almirante Guillermo Brown para navegar hacia Amsterdam (Holanda), próximo puerto del viaje de instrucción.
Luego de cinco días en Dublín y tres en Galway, el buque escuela deja las tierras del Almirante Guillermo Brown para navegar hacia Amsterdam (Holanda), próximo puerto del viaje de instrucción.
DUBLÍN – Durante su paso por Dublín, la fragata ARA Libertad continuó con los festejos por el 230 aniversario del nacimiento del Almirante Guillermo Brown, abriendo sus puertas para los diferentes encuentros protocolares como musicales que la Asociación Almirante Brown de Foxford organizó para esta visita del buque.
Las actividades comenzaron muy temprano por la mañana para toda la tripulación y se extendieron por la tarde. Miles de personas pisaron las cubiertas de este buque en las visitas que ofreció el buque escuela como en las recepciones que se realizaron a bordo.
El segundo día en puerto, coincidente con el aniversario de Brown, la Fragata ofreció una recepción presidida por el jefe del Estado Mayor General de la Armada, almirante Jorge Omar Godoy donde estuvieron presentes funcionarios de la embajada de Argentina en Irlanda, autoridades del Servicio Naval Irlandés y miembros de la Asociación Almirante Brown en Foxford.
Como es tradición, el comandante de la fragata, capitán de navío Pablo Vignolles, dio la bienvenida y agradeció por la hospitalidad brindada durante la estadía. También resaltó la importancia de estos encuentros donde se favorece a continuar estrechando lazos entre ambos países.
Un encuentro significativo fue el de los argentinos residentes en Irlanda que a través de la embajada fueron invitados para compartir una tarde a bordo del buque escuela. Emoción que se notó en el rostro de aquellos compatriotas que en algunos casos más de diez años que habían dejado el país, cuando escucharon el Himno Nacional en el momento de arriado de pabellón a bordo.
Otro momento que se hizo sentir fue cuando se empezó a escuchar nuestra música folclórica. A bordo habían argentinos de todas las provincias que al compás de los sonidos argentinos degustaron empanadas y vino argentino y terminando con un típico panqueque con dulce de leche, todo preparado por los cocineros de la fragata “Libertad”.
La actividad continuo hoy cuando se realizó la última recepción oficial ofrecida por la Asociación de Mayo quienes tuvieron a su cargo la organización de las celebraciones del Aniversario del Almirante Guillermo Brown. Hubo entrega de presentes y saludos que ya avecinaban la despedida de estos diez nuevos días en tierra irlandesa.
La música y los bailes típicos irlandeses y argentinos fueron el factor de unión de todos los días en el puerto. Un grupo de treinta músicos de diferentes bandas irlandesas de argentina fueron invitados a participar de los festejos de Brown y fueron ellos quienes dieron este cariz cultural y amigable en las actividades de la Fragata ARA Libertad.
Dublín: la ciudad de San Patricio
En el paso por este puerto los guardiamarinas y tripulación del buque no dejaron sin conocer los lugares típicos que ofrece la ciudad que ofrece el atractivo de encontrarse todo mas o menos agrupado en el centro, en cuyos alrededores se destacan magníficos edificios públicos de estilo victoriano y gregoriano.
Integraron el circuito el Correo de la calle O’Connell, el castillo de Dublín construido entre 1208 y 1220 sobre los restos de una ciudadela escandinava, se muestra arrogante y orgulloso como si fuera consciente del papel desempeñado a través de los siglos, el Trinity Collage University, grupo de edificios antiguos en el centro de la ciudad, rodeados por jardines, es el sueño de todo estudiante. Sin embargo, hubo una época en la que sólo reflejaba la tiranía de los mandatarios británicos.
Fundado en 1591 por Isabel I de Inglaterra, se construyó en los terrenos de una iglesia católica confiscada. Durante años fue reserva del protestantismo, se admitía a muy pocos católicos y si eran aceptados no podían aspirar a un título.
Actualmente el 80 por ciento de sus 8.000 estudiantes es católico, pero hasta finales de los años 1960, la población de dicho credo religioso miraba con recelo a dicha Universidad.
Y a pesar de la lluvia que acompañó estos días fueron visitadas las calles O’Connell Street y Graffton Street no quedaron afuera del circuito como la visita a la Guinnes Company.
25/06/07
GACETA MARINERA
