Tras su paso por Cartagena de Indias, el buque escuela de la Armada navega con proa hacia el puerto de El Callao, Perú.
Tras su paso por Cartagena de Indias, el buque escuela de la Armada navega con proa hacia el puerto de El Callao, Perú.
EN NAVEGACIÓN – A siete meses de comenzado el 38º viaje de instrucción, la fragata ARA Libertad zarpó hoy del puerto Cartagena de Indias (Colombia) donde llegó hace cuatro días desde Norfolk (Estados Unidos).
Durante su estadía, la dotación disfrutó de esta ciudad histórica, bañada por el mar Caribe que se muestra hoy excepcional por el conjunto arquitectónico que conserva.
A pocas millas del ingreso al puerto, el buque escuela fue recibido por salvas de saludo que animaron el espíritu de la dotación. Una vez pasadas amarras embarcaron para saludar a todo el personal el embajador argentino ante Colombia, Martín Balza y el agregado de Defensa Militar Naval y Aéreo, coronel Luis Esteban Herrera.
Durante los días en puertos, las actividades culturales se sucedieron con las protocolares. El comandante de la fragata, capitán de navío Pablo Vignolles visitó al alcalde de la ciudad, al comandante de la Fuerza Naval del Caribe, al jefe de la Base Naval de Cartagena y a autoridades portuarias.
Por otra parte, los guardiamarinas en comisión participaron de una ceremonia en la que se depositó una ofrenda floral al General José de San Martín. Luego visitaron la Escuela Naval Almirante Padilla, la Base Naval de la Marina de Colombia, el Museo de la Inquisición, el Museo Naval y el Museo del Oro.
Como es tradición, la fragata realizó la recepción oficial abordo donde concurrió el embajador argentino entre otras autoridades militares. También tuvo lugar la recepción de los guardiamarinas donde asistieron cadetes de la Escuela Naval de Colombia, quienes luego retribuyeron la invitación con otra recepción en el instituto naval.
En el escaso tiempo libre, la dotación de la fragata Libertad recorrió esta ciudad fundada en 1533, donde sus calles y sus plazas se recorren con admiración a la sombra de los balcones de madera que cuelgan de las casas coloniales, intercalándose entre ellas eclecticismos de este siglo al estilo "republicano", que enriquecen el paseo incomparable.
22/10/07
GACETA MARINERA

