Los barcos comenzaron a regresar a puerto al ver amenazada la rentabilidad de la campaña. La abundancia de cefalópodo y la falta de nuevos mercados han provocado la caída de los precios.
Los barcos comenzaron a regresar a puerto al ver amenazada la rentabilidad de la campaña. La abundancia de cefalópodo y la falta de nuevos mercados han provocado la caída de los precios.
Al haberse agotado la demanda, no disponer de nuevos mercados y, sobre todo, ante la falta de sitio para almacenar la captura, la flota potera que faena en aguas argentinas ha comenzado a abandonar la zona de pesca una vez que han completado la capacidad de sus bodegas, según informaron a La Voz portavoces de las empresas viguesas radicadas en Argentina.
Al parecer, la abundancia en el caladero que administra el Gobierno de las islas Malvinas -que se encuentra concentrado por debajo del paralelo 49, casi a la altura del golfo de San Julián, en el Atlántico sur- habría saturado el mercado europeo y producido una merma en los ya bajos precios de esta especie que tiene un ciclo anual. En esta tesitura, los armadores han optado por la retirada masiva, que comenzó al detectar que no se abrían nuevos mercados y al no tener indicios de mejora en la cotización del cefalópodo.
«Completamos bodega y volvemos a puerto, ya no nos conviene seguir pescando; lo lamentamos mucho, pero la pesquería, tal y como está, nos provoca pérdidas», sostiene el gerente de una empresa potera de capital gallego cuyas embarcaciones amarran en Puerto Madryn.
Sólo diez buques seguirán faenando en la zona de Puerto Deseado y lo harán hasta que consigan la mercancía para cumplir sus compromisos de mercado.
Después de descargar sus bodegas, los buques Estrella 6 y Estrella 8 , de Hansung Ar, fueron los últimos en poner rumbo hacia el puerto de Buenos Aires.
En los últimos días, muchas embarcaciones, ante la falta de contenedores y de espacio donde almacenar su captura, decidieron partir directamente desde la zona de pesca sin tocar puerto, dejando una cantidad de estibadores frustrados a la espera de un trabajo que no llegará.
Un empresario dedicado a la extracción y comercialización de calamar explicó que la gran cantidad de buques que operan fuera de las 200 millas argentinas ha sido el factor más perjudicial para la pesquería. Según sostiene, ha sido la actividad masiva en esas aguas el detonante del derrumbe de los precios del Íllex en el mercado internacional: «No hay sector que aguante con 400 buques operando fuera de las 200 millas; el mercado está saturado de calamar proveniente de estos barcos, que no tienen tantos gastos que afrontar como nosotros».
El mismo armador aseguró que, si bien la abundancia de pesca fue inferior a la del año pasado, las capturas han sido buenas. «Al principio, el calamar era de tamaño muy pequeño, pero después fueron apareciendo ejemplares grandes hasta llegar a una buena talla comercial, pero quiero aclarar que la pesca sigue saliendo entre los paralelos 44 y 49, no nos retiramos antes por la falta de calamar, sino por la falta de mercado».
En general, el panorama para los armadores no es optimista. Los poteros ya regresan a puerto y muchos dan por terminada la temporada con mucha captura, precios bajos y falta de demanda.
Un sector que no se recupera de la baja cotización desde el 2005
Las perspectivas de futuro para el sector de los cefalopoderos que faenan en Argentina no son las más optimistas. Y esta aparente crisis no sólo la ha notado Argentina, también tienen constancia de ella en Galicia.
Fuentes de la Asociación Española de Mayoristas, Transformadores, Importadores y Exportadores de Productos de la Pesca y la Acuicultura (Conxemar) han confirmado la situación crítica que vive el mercado del calamar. Aunque las capturas han sido «más o menos buenas» este año, los precios no se han recuperado desde el 2005, año en el que la cotización del calamar sufrió una caída brusca debido a que la escasez de capturas en la campaña anterior (la del 2004) había disparado la cotización del cefalópodo. «Pese a que cayó dos terceras partes de lo que valía, el precio no se logra recuperar», señalan fuentes de Conxemar. Pero lo peor es que no hay visos de que la situación mejore, al menos a corto plazo.
Causas
La agrupación de empresas españolas comercializadoras de producto congelado achacan los problemas del mercado de la pota a la contundente competencia ilícita de países como Argentina y China, que impiden que se estabilice el mercado. Las agrupaciones acusan a las embarcaciones de esos países de vender producto incluso por debajo de los precios de coste.
Por Agustín Bottinelli
28/05/07
LA VOZ DE GALICIA
