El conflicto iniciado hace 6 semanas en el puerto local se mantiene como el primer día, hubo ofertas y contrapropuestas de ambas partes, pero ninguna cede y las posiciones se tornan casi irreconciliables. El diálogo no está cortado entre el SOMU y la Cámara de la Flota Costera (CaFCos), aunque no ha rendido frutos, las reuniones se suceden y los contactos se realizan pero una vez expuestas las posiciones, cada uno espera que la contraparte resigne algo, y al no ocurrir esto la negociación se frustra en forma reiterada.
El conflicto iniciado hace 6 semanas en el puerto local se mantiene como el primer día, hubo ofertas y contrapropuestas de ambas partes, pero ninguna cede y las posiciones se tornan casi irreconciliables. El diálogo no está cortado entre el SOMU y la Cámara de la Flota Costera (CaFCos), aunque no ha rendido frutos, las reuniones se suceden y los contactos se realizan pero una vez expuestas las posiciones, cada uno espera que la contraparte resigne algo, y al no ocurrir esto la negociación se frustra en forma reiterada.
Según se conoció de fuentes gremiales, la última propuesta habría sido dejar de lado la renegociación de los valores del langostino y mantenerlo de acuerdo al último convenio, teniendo en cuenta la fluctuación hacia abajo que ha tenido el precio de la especie en los mercados internacionales.
No obstante, el sector laboral mantendría la pretensión de incrementar a $ 0,90 el valor aplicable para las remuneraciones sobre la merluza, aunque se aguardaba otra oferta de parte de las empresas que a diferencia de otros conflictos, en esta oportunidad han mantenido una postura en bloque entre las asociadas y las independientes. En años anteriores arribar a un acuerdo con un grupo de empresas significaba que las restantes se veían arrastradas a seguir el mismo camino.
Por otro lado, la petición gremial para incrementar el sueldo básico y llevarlo a 1.800 pesos se mantiene innegociable, al igual que el pretendido garantizado de 2.500 pesos para la marinería. Y, las ofertas que ha dado a conocer la cámara no cubren las expectativas del SOMU.
Las negociaciones se hacen por fuera de la Subsecretaría de Trabajo ya que la conciliación fue declarada fracasada, aunque cualquier acuerdo será refrendado por la autoridad de aplicación.
Si bien las negociaciones permanecen estancadas con el gremio de los marineros, también hay pendiente de resolución otros planteos realizados por el sindicato que representa a los conductores navales.
Con todo, la extensa parálisis de la flota amarilla amenaza con provocar el desabastecimiento de las plantas procesadoras de Rawson que están trabajando al mínimo de su capacidad por esta situación, lo cual no deja de ser un peligro para la ya delicada situación social que atraviesa el sector en la capital provincial, escenario de reiterados conflictos.
Descartado está que estos reclamos sindicales sectoriales provoquen nuevas complicaciones al resto de la población, como cortes de rutas, ya que todos acordaron mantener la paz social, y mantener encauzados los planteos salariales en mesas de negociaciones.
La falta de un mediador también parece evidente en este conflicto, lo que sumado a las posturas inflexibles de las partes, conforman una combinación dificultosa para encontrar una salida consensuada.
03/09/07
PESCA & PUERTOS
