El armador japonés tomará en forma integral el servicio que une estas costas con Asia, con 11 buques de 4250 TEU; incrementará la oferta de bodega en un 50%.
El armador japonés tomará en forma integral el servicio que une estas costas con Asia, con 11 buques de 4250 TEU; incrementará la oferta de bodega en un 50%.
Mientras el mundo marítimo no deja de convulsionarse con noticias como las de la naviera NOL, de Singapur, que anunció el recorte de 1000 puestos de trabajo (principalmente en los Estados Unidos) y una reducción de costos por casi US$ 200 millones para 2009, o la alta probabilidad de que Maersk realice un lay up (dejar los buques anclados, sin afectarlos a ningún servicio), para reducir la oferta y defender ingresos, la compañía japonesa Mitsui OSK Lines anunció que se hará cargo completamente del servicio que une la Costa Este de América del Sur con Asia, que venía realizando en forma conjunta con Pacific International Line (PIL), a partir de enero de 2009.
La decisión, comunicada por la Agencia Marítima Sudocean, que los representa en el país, habla no sólo de la confianza en el tráfico, sino que viene a reflejar en la práctica cómo se planifican (y con cuánto tiempo de anticipación) los negocios navieros.
En diálogo con LA NACION, Fernando Maggi, director general de Sudocean, y Germán Prieto, gerente comercial de la firma, comentaron las características del servicio (de lo que se informa por separado) y qué implica una decisión de estas características en un contexto local con graves deficiencias en materia de infraestructura portuaria, alta conflictividad sindical y reglas de juego políticas y económicas poco claras, pero también ante un panorama global de retracción comercial que afecta el transporte marítimo.
"El contexto nos tomó por sorpresa. La expansión ya estaba planificada desde hace tiempo. La decisión obedece a la ambición de transformarnos en líderes en el transporte desde y hacia el Lejano Oriente", indicó Maggi. La participación en el mercado local ronda el 13% por ciento, tanto en importación como en exportación.
En 2005 se dio la primera expansión, con buques más grandes. Ahora se continúa con un servicio independiente y barcos de última generación. El tráfico liner (contenedores) Norte-Sur de MOL fue extraordinariamente rentable durante los últimos tres años, aunque la participación sea ínfima comparada con otros servicios. "Fue el trade más rentable de toda la organización", dijo Maggi, y agregó: "La apuesta se sustenta en volúmenes de carga que vienen creciendo a una tasa del 20% interanual en los últimos cinco años".
-¿Cómo se decide esta inversión en la Argentina?
F.M. – Nosotros recibimos inspecciones de los directivos más altos de la compañía, que se fijan en variables sociales, económicas y de infraestructura. Hay cosas difíciles de explicar. Pero lo más complicado es hablar de infraestructura, porque la compañía apuesta a buques más grandes y tenés un límite, con canales simples de navegación y muelles cortos. Pero está lo económico también, en un país muy cíclico, con conflictos sindicales. Es difícil de explicar la incertidumbre y falta de reglas claras. Pero es algo de la región. Sabés que en Santos vas a tener paros, y en Buenos Aires problemas de infraestructura. Son variables que se conocen. A pesar de todo, MOL apuesta a la región.
-¿Cómo está impactando la crisis económica global?
F.M. – Sobre todo lo vemos en la confianza del consumidor. El mercado del Far East vive de la importación de bienes de consumo y de capital y de la exportación de materias primas. Lo que intentamos entonces es reducir el costo de operación del servicio, con una integridad en los tiempos que pocos tienen.
-¿Qué capacidad de oferta tendrá el nuevo servicio?
G.P. – La expansión prevé aumentar la capacidad de bodega en un 50%. Más de la mitad de los buques son nuevos. Algunos están saliendo ahora de los astilleros de Dalian (China).
-¿Qué puertos tocan?
G.P. – Hoy el servicio comienza para la exportación en Buenos Aires y parte para Montevideo, San Francisco do Sul, Paranaguá, Santos, Río de Janeiro y ahí la primera escala es Cape Town en Sudáfrica, donde somos los únicos que llegamos en forma directa, aunque nuestro negocio principal es Asia.
-¿Cuál es la proyección de volúmenes que tienen para 2009?
F.M. – Nos enfrentamos a un año que a priori parece muy duro, donde creemos que los volúmenes de exportación e importación se mantendrán, pero sabemos que hay armadores anunciando servicios nuevos al Lejano Oriente, con lo cual el escenario será de mucha competencia. Será un año con volúmenes quizá superiores pero con ingresos menores. La diferenciación la dará la economía de escala, la capacidad de reducir costos en un servicio que está comoditizado, pero que no vale lo mismo.
-¿Dónde le agregan valor al cliente entonces?
F.M. – En la atención personalizada al cliente. Las personas hacen la diferencia. Apostamos mucho a que nuestros ejecutivos conozcan sus cuentas, los procesos, el producto, los posibles compradores, la competencia, el rubro… Inculcamos una especialización de canvasser [vendedor de fletes] . La profesionalización de este vendedor se perdió con el tiempo. Nosotros conocemos todo sobre nuestro cliente.
25/11/08
LA NACION
