La situación podría afectar a las firmas de capital gallego, que ahora comienzan la campaña – La disminución en el cupo de capturas ha obligado a las empresas a reducir personal en tierra.
La situación podría afectar a las firmas de capital gallego, que ahora comienzan la campaña – La disminución en el cupo de capturas ha obligado a las empresas a reducir personal en tierra.
La situación biológica de la merluza hubbsi en el Atlántico sur parece haber entrado en un callejón sin salida. Si bien en ámbitos científicos y empresariales son más que cautos a la hora de aventurar un pronóstico sobre el futuro del principal recurso pesquero del mar argentino, los datos preliminares que se tienen a disposición permiten determinar que la situación de la merluza es realmente grave.
Las consecuencias de la falta de merluza en el puerto de Mar del Plata, la estación marítima que registra la mitad de desembarques en los últimos años, son alarmantes. La merma en el cupo para pescar generó, como efecto dominó, la pérdida de centenares de puestos de trabajo en tierra, el primer eslabón de la cadena productiva que siente su ausencia. Y si por el momento el problema sólo lo han sufrido las factorías marplatenses es porque las del sur del país, donde se asientan las inversiones gallegas, aún no han comenzado la campaña.
Baja captura
Pero lo peor, dicen los especialistas, todavía está por venir. Pese al silencio que reina en los despachos de las autoridades científicas, algunas fuentes apuntaron que el resultado de la última campaña de evaluación de juveniles de la especie ha sido contundente y apunta a un nuevo fracaso en la inclusión de estos ejemplares en la pesquería comercial.
Desde el organismo de investigación científica se reconoce que la merma es significativa y se llegó a ponderar que por cada nueve ejemplares que se reclutaron en el 2005, al año siguiente sólo se han incorporado a la pesquería tres. Con esos resultados, la captura máxima permisible asignada para este año sólo tuvo una disminución del 10% con respecto al 2005.
Por ahora, reina el silencio en los despachos del Inidep (Instituto Nacional de Investigación y Desarrollo Pesquero) y en la propia Subsecretaría de Pesca. Nadie quiere confirmar los resultados y parecen esperar un milagro: que la prospección que se hará a mitad de año muestre un panorama más alentador.
El milagro biológico
Con una biomasa reproductora cada vez más pobre, un esfuerzo pesquero que en ningún caso disminuye y muchos fallos en los controles de desembarque, no hay manera de esperar una recuperación del recurso, a no ser que opere un milagro biológico.
Mientras tanto, la flota espera a que arranque el segundo trimestre del año, con cupos nuevos y la posibilidad de mejorar la faena del último mes. Esto traerá un poco de aire a las plantas de tierra, aunque está claro que si algo no abundará este año será la merluza.
Pese a todo, el actual nivel de desembarque no está tan lejos del registrado el año pasado. Al menos así lo reflejan las estadísticas elaboradas por la Subsecretaría argentina de Pesca. De acuerdo con esos datos, el primer trimestre del año terminará con aproximadamente 67.000 toneladas, unas 7.000 menos en comparación al mismo período del 2006.
Por Agustín Botinelli
09/04/07
LA VOZ DE GALICIA
