La desaceleración de las “commodities” podría durar meses, o más

El “boom de las commodities” que pocas semanas atrás parecía imparable, podría finalmente haberse agotado por si solo.

El “boom de las commodities” que pocas semanas atrás parecía imparable, podría finalmente haberse agotado por si solo.

Repentinas caídas en los precios de todo, desde el crudo hasta el cobre y el algodón, sugieren que las commodities habían trepado muy alto y muy rápido. Y los analistas estiman que todavía se producirán nuevas declinaciones de precio en los próximos meses, a medida que la desaceleración de la economía de los EEUU se extienda, afectando la demanda de energía, materiales de construcción y bienes de consumo.

Los precios podrían crecer de nuevo si la economía estadounidense se recuperase, o si se produjera una repentina escasez en la provisión de petróleo. Sin embargo, para los expertos ninguno de estos dos escenario aparece a la vista por los próximos varios meses, o aún más.

“El proceso de descenso todavía está en curso”, afirma Edward Meir, experimentado analista en commodities de MF Global de Nueva York. “La gente se está adaptando al hecho de que el crecimiento se ha reducido, tanto en los EEUU como en el resto del mundo, y que por tanto la demanda de commodities declinará”.

Por lo menos una parte de la baja de precios en las materias primas comercializadas, se transmitirá a los consumidores. La baja del precio del petróleo reduce los costos de tansporte de alimentos al mundo, y alivia el peso de los consumidores cuando cargan los tanques de nafta de sus vehículos, y calefaccionan sus casas. La caída de los precios del maíz y la soja, debería tener también algún impacto en lo que los consumidores adquieren en el supermercado.

Destacando la espiral descendente, el índice CRB – una referencia global sobre las “commodities” -, se precipitó el 10% en julio, su mayor caída en un solo mes desde 1980, cuando los EEUU sufrieron una recesión. 

“Las commodities estaban en una burbuja que se reventó”, explica James Cordier, presidente del grupo Liberty Trading  y de OptionSellers.com, de Tampa, Florida.

El abrupto cambio en las percepciones, marca una sorprendente contramarcha para el sector de las commodities, que hace apenas unos meses parecía encontrarse en una acelerada carrera hacia arriba, en medio del embrollo global por los recursos naturales y de un dólar débil, que las hacía más baratas para los compradores extraregionales. Se acabó.

Como una señal de cuánto se ha apagado la euforia, los inversores que se apiñaban en los mercados de futuro a principios de este año a la búsqueda de jugosos retornos de dos dígitos, ahora no pueden vender futuros de oro, plata y cacao lo suficientemente rápido.  El oro, por ejemplo, se está vendiendo ahora a u$s 864 la onza, bien por debajo del récord de u$s 1.038,60 la onza del 17 de marzo, Y últimamente ha estado cayendo de a diez o más dólares diarios.

“Todo el mundo se empuja, para salir del barco antes que el tipo que está al lado”, ejemplificaba Nathan Golz, un investigador en commodities de Wachovia Securities, St. Louis. “Es asombroso ver cuán rápidamente la commodities se convirtieron en el último lugar en donde la gente quiere tener su dinero”.

David Accomazzo, director gerente de comercialización de Cervino Capital Management, de Los Angeles, sostuvo que su firma no advierte buenas oportunidades para la compra  de commodities, por “al menos los próximos tres a nueve meses”.

“Las condiciones, simplemente, no son adecuadas”, afirmó Accomazzo, cuya empresa comercia opciones de metales, gas natural y otras materias primas.

El proceso de retroceso de los precios de las commodities, ganó momento después que el crudo comenzó a derrumbarse el mes pasado, arrastrando hacia abajo los precios de los metales preciosos, granos y otras commodities al tiempo que los “traders”  se apresuraban a deshacerse de sus posiciones. El petróleo ha perdido alrededor de 32 dólares, o 21%, con respecto al récord de u$s 147.27 por barril alcanzado el mes pasado, cuando el alto precio del galón de nafta obligó a muchos estadounidenses a abandonar el uso de los automóviles de alto consumo y suspender las vacaciones.

A medida que la temporada alta de viajes de vacaciones  entra en su último mes en los EEUU, los especuladores del mercado de crudo, han cambiado su estrategia de inversiones, y ya apuestan – por primera vez en 17 meses – a la caída del precio.

“Parece como si los incentivadores de las alzas se hubieran quedado sin munición”, afirmó Stephen Schork, analista y comercializador de crudo en Villanova, Pennsylvania. “Con las perspectivas de una pobre demanda por delante…no hay muchas razones para estar comprando commodities justo ahora”.

Y he aquí otra razón, según los analistas: muchos inversores en commodities que se quemaron comprando justo antes de que comenzara la caída, difícilmente tenga estómago para volver a la carrera por algún tiempo.

“No me los imagino regresando con sus dedos chamuscados al mercado. Ese dinero se ha ido por bastante tiempo”, sostuvo Cordier para quien una “mentalidad de manada” impulsó una ola de nuevos inversores al mercado, incluidos algunos administradores de grandes fondos, que no habían experimentado nunca un “boom” en precios de futuros.

Entonces, ¿qué cosas podrían contribuir a la recuperación de las commodities? Los analistas sostienen que el mayor factor está en la doliente economía estadounidense. Si se recupera su crecimiento, cae el desempleo y los consumidores vuelven a gastar nuevamente, se incrementarán la demanda de energía, materiales de construcción y otros bienes, con lo que se reactivaría la cadena mundial de abastecimientos.

Sin embargo, para Cordier “no existen expectativas de que esto pase, al menos en los próximos trimestres”.

China también podría ser un catalizador. El país ha reducido el uso de automóviles y cerrado fábricas este mes para reducir la polución durante el desarrollo de los Juegos Olímpicos, por lo que algunos esperan un impulso en la demanda de naftas, carbón y otros materiales, una vez finalizadas las competencias.
Otros dicen que los mismos factores que dispararon el “boom”, actuarán de estímulo para su reavivamiento: crecimiento de población y aumento de los niveles de ingresos en los países en desarrollo, que finalmente agregan presión sobre el abastecimiento mundial de alimentos, combustibles y otros bienes.

Jon Nadler, analista en metales preciosos de Kitco Bullion Dealers, de Montreal, acepta que las commodities entraron ahora en una pausa, “pero la pregunta es cuán intensa y cuán larga será esta pausa”. “La población no cesa de multiplicarse, de modo que en algún punto es de suponer que los precios subirán otra vez”, agregó.

(Fuentes: The Star on line, Maritime News; 10/08/08)

12/08/08
Traducción de NUESTROMAR

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