Según datos de la Subsecretaría de Pesca de la Nación, entre 2005 y 2010 el consumo de pescado subió un ochenta por ciento. El impacto en la industria.
Según datos de la Subsecretaría de Pesca de la Nación, entre 2005 y 2010 el consumo de pescado subió un ochenta por ciento. El impacto en la industria.
La demanda del mercado interno viene experimentando un crecimiento sostenido a partir de la competitividad que ganaron los productos de mar en la economía doméstica.
El dato se desprende del aumento registrado en el consumo por habitante, que entre 2005 y 2010 creció un ochenta por ciento, de acuerdo a la Subsecretaría de Pesca de la Nación.
“Estaríamos en el orden de los 4,5/5 kilos de consumo de pescado per cápita para lo que es el período 2010, cuando en 2005 era de 2,5/3 kilos”, informó el responsable del área, Norberto Yauhar.
La evaluación de la cartera, vale aclararlo, surge de las áreas de control interno. Consultoras privadas, como la IES, sitúan la ingesta nacional por habitante en un valor incluso superior a los 8,4 kilos al año.
“Considero que el fortalecimiento que ha tenido la venta a través de “Pescado para todos” en estos últimos dos años ha hecho que haya un impacto importante”, agregó Yauhar al momento de analizar las razones del salto.
En cualquier caso, conviene no perder de vista que el encarecimiento de las carnes rojas, entre otras, juega un rol clave en la reacción de los consumidores.
“El incremento del consumo pasa fundamentalmente por el tema de la hamburguesa lista para cocinar; es un producto que tiene mucha salida por lo práctico que resulta”, analizó Fernando Mellino, titular de 27 de noviembre SA y vicepresidente de Cámara de Empresas Pymes Procesadoras y Abastecedoras de Productos de Pesqueros (CEPPAPP).
Aunque el empresario apuntó en diálogo con Pescare.com.ar que el pescado fresco también viene con demanda en alza, con especies que tradicionalmente ocuparon un lugar en la mesa de los argentinos, como merluza y gatuzo.
Según cálculos del Inidep, en 2008 Mar del Plata despachó a plaza 75.012 toneladas. Si en 2010 llegó al menos a repetir esa cifra, habría alcanzado los 260 millones de dólares.
Claro que a la medición es necesaria ponerla en un contexto donde la circulación de mercadería no siempre deja huellas palpables en las instituciones encargadas de cuantificarla.
La coyuntura, además, disparó las importaciones (principalmente salmón chileno y conservas de atún), fomentadas por un “dólar barato”. El año pasado sumaron 124,4 millones, su mayor marca histórica.
“La vedette es el salmón rosado porque tiene mucho marketing de la mano del sushi, es rico y no es tan caro en relación, por ejemplo, a un filete de lenguado o abadejo”, graficó Mellino.
Aún así, la oferta encuentra límites. Algunos responsables de supermercados y pescaderías señalan que sostener la variedad en góndolas y mostradores se vuelve una tarea complicada.
“El aumento del consumo debe verse como una oportunidad de la industria para el comienzo incipiente de un nuevo proceso de mejoramiento de sus ventas en el mercado interno”, agregó Yauhar.
Desde el sector consideran que existe capacidad para abastecer la demanda, pero advierten que es necesario mejorar las condiciones macro y micro en las se que se desenvuelve la industria.
17/07/11
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