Los puertos no escapan a la crisis energética. Las terminales del Puerto de Buenos Aires y Dock Sud recibieron una comunicación de la Compañía Administradora del Mercado Mayorista Eléctrico (Cammesa) en la que se dispone restricciones al consumo energético entre las 16 y las 24. La misiva de la empresa advierte que de no cumplir las medidas ordenadas habrá importantes multas por los consumos que superen la cantidad autorizada.
Los puertos no escapan a la crisis energética. Las terminales del Puerto de Buenos Aires y Dock Sud recibieron una comunicación de la Compañía Administradora del Mercado Mayorista Eléctrico (Cammesa) en la que se dispone restricciones al consumo energético entre las 16 y las 24. La misiva de la empresa advierte que de no cumplir las medidas ordenadas habrá importantes multas por los consumos que superen la cantidad autorizada.
Las terminales se encuentran realizando gestiones para que el suministro energético sea considerado esencial y se eviten las multas. En el caso de que no avancen las solicitudes, se trasladarían a los clientes el incremento del costo de operación en el horario en que se restringe el servicio eléctrico.
La medida adoptada por Cammesa tuvo una inmediata reacción por parte del sector. Enrique Elliot, gerente de CMA-CGM, dijo a Transport & Cargo que “la restricción a las terminales portuarias acentúa el alcance de la actual crisis energética que vive el país, muy a pesar del intento frustrado del Gobierno por ocultarla o adjudicarla exclusivamente a factores climáticos”.
Además, consideró que la situación “demuestra una vez más la falta de conocimiento que tienen nuestros dirigentes con respecto al comercio exterior. Limitar el suministro de energía eléctrica al puerto no sólo afecta la operatoria de buques o genera más costos adicionales a la carga, sino que en forma directa les comunica a todos los socios comerciales del país en el exterior que es muy complicado trabajar con la Argentina”. El directivo concluyó: “Con estas claras señales, ¿cómo pretende atraer el Gobierno inversores extranjeros?”
Para el presidente del Grupo Multimar, Patrick Campbell, se trata “ante todo de la confirmación clara de una crisis que se estuvo minimizando y hasta diría ocultando. Esto afecta a toda la industria en general. Ya son muchos los trabajadores perjudicados.”
Al respecto, señaló: “En el caso naviero puede producir una crisis aun peor porque los barcos no pueden estar condicionados a la crisis energética del país, por lo tanto si se tuviera que parar se irían a Montevideo donde trabajarían sin restricciones. Si por el contrario se debe trabajar pagando multas, ese recargo sin dudas iría a la carga, y por ende, al consumidor”.
Desenchufar al país
Por su parte, Luis Lajous, gerente general de Mediterranean Shipping Company, dijo que el escenario al que se ha llegado es “lisa y llanamente triste”. Y apuntó que se trata de “otra penalización y obstáculo al comercio exterior, a la industria, al crecimiento y el desarrollo”.
A su vez, aseveró: “Cuesta creer la facilidad con que la opinión pública y algunos medios en general anuncian las importantísimas restricciones al consumo de energía, por falta de la misma, y que el Gobierno diga que están satisfechos con la política energética en lugar de desarrollar planes serios de largo plazo para aumentar su oferta. A un país que ya de por si le cuesta crecer, lo ‘desenchufan’ literalmente. Para crecer hace falta energía. Así, la Argentina se encamina hacia su estancamiento y achique si no se revierte esta situación”.
Días atrás, la Unión Industrial Argentina (UIA) había informado que más de 4.000 compañías tuvieron que disminuir el consumo eléctrico, mientras que otras 900 sufrieron restricciones en el gas.
Para la entidad, el proceso de recorte eléctrico y de gas “impactan en la producción, dificultan el proceso productivo, y generan perjuicios por las complicaciones para efectuar paradas significativas por períodos prolongados”.
El sector agrícola también plantó sus quejas. En las últimas jornadas, los productores debieron sufrir reducciones en los molinos y fábricas de fertilizantes. Sin duda el panorama es delicado: de continuar las restricciones se afectaría a las siembras y cosechas.
04/07/07
TRANSPORT & CARGO
EL CRONISTA
