La crisis deja cerca de mil embarcaciones abandonadas en los puertos gallegos

La crisis deja cerca de mil embarcaciones abandonadas en los puertos gallegos

Son cada vez más los propietarios de barcos que se ven con el agua al cuello y no les queda otra que abandonar sus yates. La crisis ha dejado unas 10.000 embarcaciones varadas en los puertos deportivos de España, cerca de mil en Galicia.


Son cada vez más los propietarios de barcos que se ven con el agua al cuello y no les queda otra que abandonar sus yates. La crisis ha dejado unas 10.000 embarcaciones varadas en los puertos deportivos de España, cerca de mil en Galicia.

La falta de regulación y de medios destinados a acabar con esta práctica han provocado que desde 2008 se incrementase el número de barcos abandonados en instalaciones deportivas, naves, fincas e incluso en las riberas de los ríos. Los propietarios alegan motivos generalmente económicos para no hacer frente a las tasas portuarias, las de navegación y los impuestos sobre las embarcaciones. Unos gastos a los que hay que sumar el mantenimiento y el seguro.

“El abandono de embarcaciones es uno de los grandes problemas que tenemos en las instalaciones náuticas españolas y es necesario regular su gestión, tratamiento y eliminación”, explica el presidente de la Federación Española de Asociaciones de Puertos Deportivos y Turísticos, Gabriel de Sandoval Sarrias. La Xunta va camino de convertir a Galicia en la primera comunidad con una ley para regular el abandono de embarcaciones. El anteproyecto de Lei de Portos en la que trabaja el Gobierno gallego recoge la retirada de los barcos abandonados a partir del sexto mes en que su propietario haya dejado de pagar las tasas correspondientes al amarre o estén amarrados, fondeados o depositados en seco, sin “uso aparente”. Además, habilitará a la Administración gallega para declarar oficialmente abandonados y retirar de sus dársenas vehículos, maquinaria y otros objetos que lleven un mes en un mismo lugar sin ser reclamados ni utilizados.

La nueva normativa, aprobada por el Consello de la Xunta en julio, prevé agilizar la retirada de embarcaciones abandonadas y adaptarse a los usos de las dársenas gallegas, donde se combinan la actividad profesional de altura y bajura, y los usos recreativos, comerciales y complementarios.

Desde la Federación Española de Asociaciones de Puertos Deportivos y Turísticos, advierten de que el abandono de embarcaciones supone un riesgo para la seguridad de la navegación y el medio ambiente, así como un aumento del riesgo de hundimiento de la nave y un desaprovechamiento de la gestión del dominio público. En los próximos años, alertan, una parte importante de la flota superará los 25 años de antigüedad, que en la mayoría de modelos coincide con el fin de su vida útil. Esta situación provocará que cada año se sumarán entre 750 y 1.000 unidades -sobre un centenar en Galicia- al censo de embarcaciones fuera de uso, según estimaciones del sector. Para evitar que sigan almacenándose miles de embarcaciones en puertos, varaderos, talleres y naves, el sector urge una regulación que permita a los gestores de la náutica deportiva impulsar los procesos de abandono de embarcaciones deportivas y su posterior desguace. (Faro de Vigo)

27/08/14

Dejá un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Scroll al inicio