(FNM) El desastre del “ERIKA” vuelve a los estrados judiciales a principios de octubre, cuando la corte de apelaciones de París comience a oír las apelaciones contra la sentencia dictada por el “Tribunal de Grande Instance de Paris” en enero de 2008.
(FNM) El desastre del “ERIKA” vuelve a los estrados judiciales a principios de octubre, cuando la corte de apelaciones de París comience a oír las apelaciones contra la sentencia dictada por el “Tribunal de Grande Instance de Paris” en enero de 2008.
La audiencia comenzará el lunes 5 de octubre y se extenderá por poco más de seis semanas, hasta el miércoles 18 de noviembre.
El proceso finalizará a poco menos de un mes del décimo aniversario del naufragio del “ERIKA” frente a las costas atlánticas de Francia, que derramó cerca de dos tercios de las 30.884 toneladas de fuel oil pesado que transportaba.
El grupo petrolero TOTAL, y la sociedad de clasificación RINA, que recibieron multas por u$s 520.000 en el fallo de primera instancia, anunciaron al final del juicio el año pasado, que apelarían la sentencia.
Pero podrían también recibirse apelaciones de los otros dos procesados que fueron encontrados culpables en el juicio inicial: Giuseppe Savarese, propietario del “ERIKA”, y Antonio Pollara, presidente de la armadora Panship, quienes recibieron multas por 75.000 euros.
Los cuatro fueron también condenados a pagar en conjunto daños por 192 millones de euros al gobierno francés, a las autoridades locales y a otras partes afectadas por la polución causada por el buque, a lo largo de unos 400 kilómetros de costa francesa.
Cuando el año pasado TOTAL anunció su decisión de apelar, recibió fuertes críticas de grupos ambientalistas. Organizaciones verdes francesas y víctimas de la contaminación puntualizaron la insignificancia relativa de la multa impuesta, frente a los miles de millones de euros de ganancias anuales de la compañía petrolera.
El grupo empresario sostuvo, sin embargo, que decidió apelar por una cuestión de principios, afirmando –como lo hizo durante todo el juicio- que como charteador del “ERIKA”, no puede ser responsabilizado de los “vicios ocultos” que sufría el petrolero, de 24 años de antigüedad.
“El veredicto es injusto, porque se está culpando a TOTAL de haber causado el hundimiento por la falta de cuidado en el proceso de selección del buque tanque”, dijo la empresa en un comunicado en enero del año pasado, luego del veredicto.
“Pero la compañía fue engañada por certificados que ocultaron el hecho de que la estructura del buque estaba seriamente deteriorada”.
“TOTAL es meramente un usuario del buque. No es su rol ni su negocio el actuar como sustituto de las compañías de inspección y sociedades de clasificación, el propietario del buque o el estado de pabellón.
El juicio de la corte forzó a los usuarios a convertirse en inspectores, dijo la empresa, y al hacerlo diluyó la responsabilidad de aquellos que tienen la verdadera tarea de determinar el real estado de la estructura del barco. “Contrariamente a lo que la corte está procurando alcanzar, esta confusión de responsabilidades podría finalmente hacer menos seguro al transporte marítimo”, concluyó.
Adaptado al español por NUESTROMAR; Fuente: Lloyd´s List, 13/07/09
16/07/09
NUESTROMAR




