Ante la convocatoria de acreedores presentada la semana pasada por la empresa pesquera Harengus con asiento en Puerto Madryn, el presidente de la firma Mario Ordiales señaló que se llegó a esa medida porque es la "única herramienta que nos permite con rapidez necesaria proteger la empresa y sus verdaderos trabajadores".
Ante la convocatoria de acreedores presentada la semana pasada por la empresa pesquera Harengus con asiento en Puerto Madryn, el presidente de la firma Mario Ordiales señaló que se llegó a esa medida porque es la "única herramienta que nos permite con rapidez necesaria proteger la empresa y sus verdaderos trabajadores".
Puerto Deseado, (C).- En diálogo exclusivo con Crónica, el empresario valoró la buena predisposición de los gremios para entender la situación, al tiempo que señaló que desde la empresa se mantuvo reuniones con proveedores para ir acordando formas de pago.
Asimismo admitió que se hicieron numerosos intentos fallidos de obtener financiación para los meses de baja actividad por la finalización de la zafra del langostino, pesquería que subsidia el trabajo en las plantas.
Ordiales reconoció que "ni siquiera las buenas capturas de los buques tangoneros que posee la firma logró cubrir las pérdidas de las operaciones en las plantas". En ese sentido indicó que las pérdidas sufridas en el 2005 donde se exportó tan solo 13 millones de dólares, un 40% menos de lo habitual no pudieron todavía ser cubiertas; "hemos vendido los permisos de pesca del Humback, el Dalian II y el Scombrus y los socios hicieron aportes millonarios pero las deudas continúan", admitió recalcando el difícil momento financiero que atraviesa la empresa de capitales argentinos que posee además una planta de procesamiento en la localidad santacruceña de San Julián que le da trabajo a unos cuarenta operarios y a varios pescadores artesanales que capturan especies autóctonas como el pejerrey y la trucha arco iris del lago Cardiel.
El ausentismo crónico
Al hacer hincapié en el alto nivel de ausentismo que soporta la actividad, el presidente de Harengus aseguró que "mientras se mantengan los niveles de ausentismo del 25 al 30%, al que califico de auténtico cáncer para los verdaderos trabajadores de los que estamos orgullosos, la rentabilidad de las plantas es imposible".
Pese a la medida a la que cada día se suman más empresas, Ordiales señaló que de la situación de concurso en la que se encuentra Harengus se saldrá con "esfuerzo conjunto, disminuyendo los gastos y aumentando la productividad".
Cabe acotar que la firma que mantiene un permiso tangonero en Santa Cruz ya había soportado un concurso de acreedores del que salió hace aproximadamente dos años.
11/12/08
CRÓNICA – COMODORO RIVADAVIA
