Son bienvenidas las iniciativas para que los proveedores de piezas y servicios de la Argentina y Uruguay participen del mercado naval brasileño.
Son bienvenidas las iniciativas para que los proveedores de piezas y servicios de la Argentina y Uruguay participen del mercado naval brasileño.
La actividad de la industria de la construcción naval, en los países donde existe, se considera estratégica para los gobiernos. Y no sólo por la capacidad de generar empleo, sino también por la posibilidad de atraer grandes inversiones.
En Brasil, dos factores apuntan a una expansión de su industria naval, sin precedentes en su historia, a saber: el descubrimiento de los yacimientos pre-sal y la reanudación de la utilización de las hidrovías.
Con respecto a las reservas pre-sal, ni siquiera aún tenemos una comprensión clara de las posibilidades de exploración de barriles que las reservas ya identificadas pueden generar, dado que el anuncio hecho por los medios de comunicación fue el descubrimiento en la zona de un mega yacimiento en el área de Libra, que puede duplicar las reservas brasileras.
La reanudación del uso de las hidrovías es un tema recurrente en las discusiones y reuniones que tratan sobre los problemas logísticos de Brasil, y, dígase, no pasa desapercibido a los ojos de la Secretaría Especial de Puertos (SPE).
Hemos defendido inclusive que Brasil, con sus 4.000 Km. de costas navegables y miles de kilómetros de vías fluviales, no puede ser rehén del transporte modal por carretera, necesitando estudios urgentes para identificar cuál es el mejor uso que puede dar a nuestras hidrovías.
Debido a estos factores, creemos que la demanda de embarcaciones de apoyo, petroleros, sondas, plataformas petroleras, buques que transporten petróleo, gas y graneleros, no van a dejar de crecer.
Sabemos que la industria naval en Brasil ya está bien estructurada y cuenta con tecnología avanzada. Sin embargo, entendemos que para cumplir con los pedidos que se harán en los próximos años, será necesario que algunas partes y servicios sean proporcionados por otros países.
Por lo tanto, surge la pregunta: ¿por qué no incluir a los países del Mercosur como aliados en esta tarea? Vale decir que el fortalecimiento del este mercado es un factor determinante para el desarrollo de la región.
Actualmente, Brasil es el centro del desarrollo industrial del bloque y cabe a este país la posición de liderar el crecimiento de sectores de las economías que generan un gran número de empleos directos e indirectos.
Por lo tanto, es crucial que las reuniones de negociaciones entre los representantes de los países del Mercosur sean cada vez más frecuentes para que nuevas normas jurídicas y directivas económicas sean acordadas e implementadas con el objetivo de permitir un efectivo flujo libre de bienes y servicios entre países del bloque.
Es frente a este escenario que la iniciativa de los integrantes del Mercosur –en especial Brasil, Uruguay y la Argentina-, de iniciar tratativas para que los proveedores de piezas y servicios de estos dos países puedan participar en el mercado naval brasileño, es especialmente bienvenida. Desde el principio hemos seguido muy de cerca los esfuerzos hechos por estos Estados.
Manos a la obra
Hoy, la Argentina tiene intereses específicos en participar en el mercado que ofrece la industria naval brasileña. Sabe, sin embargo, que hay que aprovechar y desarrollar lo antes posible sus industrias y proveedores de servicios relacionados con el área naval.
En la Argentina, los movimientos de los sectores de la industria naval privada, liderados por la activa Asociación Bonaerense de la Industria Naval (ABIN), no han medido los esfuerzos para intentar negociar y elaborar un texto de un acuerdo internacional entre los países del Mercosur, con el fin de crear un mercado y la cooperación mutua en región.
Si se pudiese arribar a acuerdos marco entre ambos países, se facilitaría significativamente la participación en la industria naval argentina en el mercado brasileño, muy en especial si los productos y servicios producidos en éste país puedan ser considerados en Brasil como los nacionales dado su origen Mercosur. Sólo podemos alabar las iniciativas privadas y públicas a fin de lograr un verdadero mercado común, al menos en lo que respecta a la industria naval.
Felipe Silva Ferreira, abogado y representante de la Asociación Bonaerense de la Industria Naval (ABIN) en Brasil.
04/05/11
CRONISTA (Transport & Cargo)

