Insisten en reclamar reembolsos a las exportaciones y reiteran quejas por la falta de líneas de financiamiento. Dicen que es un mito que las pesqueras generen fortunas, y advierten que el negocio pesquero está “pisando la cornisa”.
Insisten en reclamar reembolsos a las exportaciones y reiteran quejas por la falta de líneas de financiamiento. Dicen que es un mito que las pesqueras generen fortunas, y advierten que el negocio pesquero está “pisando la cornisa”.
El gerente de la Cámara Argentino Patagónica de Industrias Pesqueras (CAPIP), Eduardo Raúl Maisterrena, cuestionó las políticas nacionales en materia de producción y exportaciones, se quejó por los aranceles y la falta de respuesta al pedido de restauración del sistema de reembolsos. El ejecutivo de la entidad que nuclea a las principales pesqueras de Chubut también criticó la falta de créditos blandos para el sector pesquero y sostuvo que los millonarios empréstitos anunciados oportunamente por la Nación sólo llegó a unas pocas empresas por los exigentes requisitos. En cambio se mostró conforme con la política pesquera provincial en la administración y manejo de los recursos, principalmente por los tiempos de mayor rendimiento en las capturas de langostino en aguas jurisdiccionales.
Maisterrena advirtió que para superar la crisis del sector, el primer paso es que la Subsecretaría de Pesca de la Nación aplique una política de exportación que incentive a las empresas a crear empleo genuino. “Hoy eso no existe y es al revés: se ve internacionalmente a la Argentina como un país que no apoya sus actividades productivas y de exportación”, afirmó en declaraciones al matutino Jornada. El gerente de la CAPIP fue más explícito y sostuvo que “se ponen trabas permanentemente a las exportaciones. En el caso nuestro, por ejemplo, existe un gasoil que es más caro que cargarle a un coche en la estación de servicio, cuando debiera ser al revés”, opinó.
El vocero del empresariado pesquero de Chubut reprochó la falta de respuesta del gobierno de la Nación en la reimplantación de un esquema de incentivos a las exportaciones pesqueras. “Hace años que nos vienen prometiendo los reembolsos por puertos patagónicos y nunca los pudimos concretar”, lamentó al tiempo de recordar que la CAPIP pidió “infinidad de veces” rever el tema, pero sin éxito hasta el momento.
Créditos para pocos
Asimismo, Eduardo Maisterrena se pronunció respecto de la idea que se baraja dentro del recientemente constituido bloque de puertos patagónicos de impulsar un proyecto que establezca reembolsos a exportaciones no atado a puertos, sino al valor agregado que tengan los productos. “No sería lo óptimo ni lo que realmente ayudaría, porque el mayor volumen de exportaciones es lo que se trabaja en alta mar”, explicó el gerente de la cámara empresaria.
En tanto, puso de manifiesto otro de los reclamos permanentes que tiene el sector vinculado a la falta de facilidades para la obtención de financiamiento. “Estas líneas están hechas para las empresas que tienen un respaldo muy importante. Se anuncian créditos millonarios y son muy pocas las que pueden cumplir los requisitos para tomarlos”, reprochó en inequívoca alusión al anuncio que hiciera en 2008 la presidente Cristina Fernández de Kirchner de disponer de 80 millones de dólares para la prefinanciación de exportaciones de la pesca.
Mitos y fortunas
“Para el folklore las pesqueras dan superávit y generan fortunas”, dijo Maisterrena en un intento por desmitificar esa lógica. “Si fuese así no hubiese cerrado la cantidad (de empresas) que cerró en Puerto Madryn, firmas de muchos años como Poseidón”, argumentó. “No creo que nadie cierre un negocio que le deja fortuna, también hay firmas en convocatoria de acreedores o con crisis graves”, añadió a su razonamiento.
“Se terminó eso de que las pesqueras dejan fortunas, es un negocio que hoy está permanentemente pisando la cornisa”, graficó al describir la delicada coyuntura de la industria pesquera.
El gerente de la CAPIP también se animó a hacer un pronóstico y advirtió que si este año no hay una captura como la de 2010 “las empresas que quedaron acomodadas se terminan de desacomodar, y ni hablar las que ya están en crisis. Dependemos de un recurso que es biológico y no podemos controlar; lo que sí se podría controlar son leyes, reembolsos y reintegros, que podrían ir a la par de la actividad misma”, consideró el ejecutivo.
Manejo de recursos
Por otra parte, Maisterrena se mostró conforme con la política pesquera provincial ya que “hay vedas muy bien programadas; prospecciones a conciencia y se abre el caladero cuando se puede. Eso cuida el recurso y al menos podemos prever las capturas y los tiempos de mayor rendimiento del langostino”, valoró. “También se cuida al máximo la merluza”, opinó, “pero faltaría un retoque en la legislación que tira para atrás la captura porque suben costos impositivos, sueldos e insumos, y en definitiva terminás igual o peor. Hay que buscarle la vuelta al tema costos para que todos tengan la tranquilidad de prever sus movimientos”.
Negociaciones salariales
Más adelante el empresario se refirió a las características que han tenido a lo largo de los años las conflictivas negociaciones salariales, pero que en 2010 marcaron una bisagra al llegarse a un acuerdo sin medidas de fuerza. “En esos años, a la falta de recursos se sumó un problema social, las negociaciones se tornan muy arbitrarias y no existe un ente que proteja la propiedad privada ni tu integridad física”, manifestó al hacer referencia a los ataques que sufrieron los empresarios en sus residencias particulares.
En cuanto a los sindicatos dijo que “fuimos avasallados permanentemente, pero 2010 fue un año diferente y esperemos seguir así ya que se negoció bien. Hicimos un convenio colectivo de trabajo con el SOMU y por ese lado solucionaremos el problema con la gente de mar; con la estiba se llegó a buen puerto y esperamos novedades sobre los sindicatos de los oficiales. Queremos responsabilidad de ambas partes”, reclamó.
Por Nelson Saldivia | Fotos de Guillermo Nahum
03/02/11
REVISTA PUERTO

