Como un mantra, el sector naval vasco ya ha interiorizado que, con el precio del petróleo por debajo de los 80 dólares en el caso del barril Brent, el que lleguen nuevas peticiones para construir barcos para el sector ‘Oil&Gas’ roza lo utópico. Y éste, el de la construcción de barcos off-shore ha sido un sector históricamente prolífico para astilleros como Balenciaga o Zamakona.
Como un mantra, el sector naval vasco ya ha interiorizado que, con el precio del petróleo por debajo de los 80 dólares en el caso del barril Brent, el que lleguen nuevas peticiones para construir barcos para el sector ‘Oil&Gas’ roza lo utópico. Y éste, el de la construcción de barcos off-shore ha sido un sector históricamente prolífico para astilleros como Balenciaga o Zamakona.
Este segundo, de hecho, consiguió cerrar hace algunas semanas la construcción de un buque para trasladar tripulación a plataformas petrolíferas, pero ambos reconocen que es casi imposible firmar nuevos contratos para este sector en las actuales condiciones.
Así las cosas, Astilleros Balenciaga de Zumaia ha tomado una actitud proactiva y ha encontrado soluciones en otro sector, según se pudo conocer recientemente durante la celebración de la asamblea general del Foro Marítimo Vasco (FMV) celebrada en el Aquarium donostiarra. En este caso, se ha decantado por el segmento de los ‘bulk-carriers’, es decir, los buques graneleros, y el astillero guipuzcoano está ultimando los contratos para comenzar a fabricar dos de estos barcos a partir del próximo año.
Y aunque Astilleros Zamakona, en su central de Santurtzi, seguirá con el off-shore con el nuevo pedido llegado desde Dinamarca, el Pasaia también han dado un paso paralelo y desde hace unos meses ya trabajan en atender un contrato de cuatro remolcadores, una vez terminada la construcción de tres buques para el Mar del Norte para la petrolera Total. En suma, han sido nueve contratos de barcos off-shore -seis en Balenciaga y tres en Zamakona Pasaia- los que se han firmado con el nuevo tax-lease (herramienta de ayuda estatal) desde 2013. Todo hace indicar que no habrá problemas, pero ahora habrá que comprobar si la herramienta también es aplicable a otros sectores.
Vicente Galdeano, director de Astilleros Balenciaga, confirmó a DV que en sus gradas comenzarán a construirse esos dos ‘bulk-carriers’ a partir del próximo año. El astillero todavía se encuentra fabricando los dos buques restantes del pedido de seis barcos para el armador escocés North Star Shipping -dos buques de clase F, de 58 metros de eslora para transferir y almacenar carga en cubierta- que tienen como fecha de entrega los primeros meses de 2016. Una vez se entreguen estos pedidos, comenzará a trabajarse en los nuevos, que son un encargo de la firma Urola Shipping, armador de nueva creación gestionado por la propia Balenciaga y que también hará las veces de naviero, fletador y operador de buques. Una nueva vuelta de tuerca más al negocio.
Optimismo del clúster
Y es que con el barril de crudo Brent a 62,5 euros, el sector naval ya sabe que tiene que diversificar sin más demora sus operaciones para poder seguir subido en la ola optimista en la que se encuentra desde que se aclarara el panorama con la validación del nuevo ‘tax-lease’. «La situación ha cambiado con la aprobación y el refrendo de la UE a la nueva estructura financiera-fiscal que nos ha permitido volver al mercado internacional con total legalidad y garantía», describió el presidente del FMV, Jorge Zubiaga. El pasado año, 11 de los 17 contratos firmados en el Estado en los astilleros privados fueron cerrados en Euskadi, y las gradas vascas cerraron 2014 con una cartera de pedidos de 27 barcos. La facturación además se recuperó un 3% (2.215 millones) y el empleo un 2%, hasta los 14.500 trabajadores entre astilleros e industrias auxiliares.
«Somos cautos pero optimistas», apuntó también Álex Arriola, director de las SPRI. El ‘tax-lease’ ha dado confianza a los armadores y el grifo de la financiación privada -con importantes avales de 100 millones cada uno por parte de Banco Sabadell y Banco Popular- empujan las buenas sensaciones del sector.
A falta de poder concretar un nuevo plan estratégico (el actual finaliza en 2016) y a la espera de que el ‘Oil&Gas’ se recupere, entre los nuevos retos y oportunidades futuras, «se plantea estudiar varios mercados considerados de interés para las empresas vascas y desarrollar acciones que apoyen el acceso a ellos», describió Zubiaga. Mercados como los de los megayates, dragado y minería, empujadores, el LNG como bunkering (gas) o las energías marinas -olas, corrientes o eólico offshore- despiertan especial interés en el sector naval vasco.
La apuesta por el valor añadido debe ser otro de los puntales para la pervivencia de los astilleros y la industria auxiliar y para diferenciarse de otros países. En estos momentos, los astilleros españoles apenas fabrica el 0,3% de los nuevos buques que salen a la mar año tras año. Asia destaca a la cabeza de la fabricación, con China (37,6%), Corea del Sur (28,9%) y Japón (16,1%) acaparando ocho de cada diez operaciones y con Filipinas en claro crecimiento.
Europa apenas posee el 7,3% de la cartera de pedidos mundial y cada país en el viejo continente juega sus bazas para seguir tratando de atraer más clientes. «Con algunos países de la UE nos es difícil competir porque están haciendo estructuras de buques en otros países con mano de obra más económica y después montan el valor añadido en su país», advirtió el presidente del FMV en referencia a Alemania, Noruega, Holanda o Francia. Además la ‘dormida’ Turquía ofrece signos de despertarse y atraer a muchos armadores. (Diario Vasco)
07/07/15

