Entre el 90 y el 95% de la energía que use la estación "Princess Elisabeth" en la Antártida será renovable, según ha asegurado hoy la Fundación Polar Internacional en el acto de presentación que ha tenido lugar en Bruselas.
Entre el 90 y el 95% de la energía que use la estación "Princess Elisabeth" en la Antártida será renovable, según ha asegurado hoy la Fundación Polar Internacional en el acto de presentación que ha tenido lugar en Bruselas.
La estación polar, cuyo prototipo ha sido fabricado y presentado hoy en Bélgica para ser luego reproducido en el Polo Sur, albergará a un equipo de científicos que trabajarán en proyectos de investigación relacionados con el cambio climático (la estación será desmontada y trasladada al Polo en 80 contenedores).
La generación de energía en la "Princess Elisabeth" correrá a cargo de un sistema que combina pequeños aerogeneradores que aprovecharán los vientos polares (la eólica será su principal sostén energético), células fotovoltaicas que generarán electricidad y paneles solares térmicos. Todos ellos funcionarán conjunta o separadamente en función de las demandas y circunstancias.
El principal sostén energético de la base será una batería de ocho pequeños aerogeneradores (6 kW). Cada uno distará del siguiente 25 metros. El más próximo a la base se hallará a 50. Los aerogeneradores han sido pensados para que las tareas de mantenimiento que hayan de afectarles puedan ser ejecutadas con equipos ligeros. Las modificaciones mecánicas que se les han hecho a los molinos, que han sido seleccionados por su robustez, se limitan a pequeños refuerzos estructurales y a un mejor sellado contra la intrusión de nieve.
La estación antártica, que contará con un equipo diésel polar para emergencias, estará ubicada en un lugar relativamente protegido de los vientos polares (que alcanzan los 200 kilómetros por hora), un lugar cuyo desnivel ha sido elegido precisamente para reducir al máximo el grave desgaste que producen las extremas condiciones climatológicas que habrá de soportar pero, también, con el fin de minimizar al máximo las necesidades energéticas. "Princess Elisabeth" dispondrá de varios sistemas energéticos solares. Así, placas solares térmicas (20 metros cuadrados) y paneles fotovoltaicos (90 metros cuadrados).
Al sol del Polo Sur
Según la Fundación Internacional Polar, el sistema fotovoltaico será capaz de proporcionar más del diez por ciento de la energía eléctrica necesaria para que la base. Los diseñadores de la base también han echado mano de la "solar pasiva" para aprovechar al máximo las posibilidades energéticas. Con ese fin –el máximo aprovechamiento del sol antártico– el quince por ciento de las superficies verticales y de las azoteas han sido acristaladas.
La calefacción y la ventilación de la estación y los sistemas de disolución de nieve (para generación de agua) y acondicionamiento de agua sanitaria serán posibles gracias a sistemas activos y pasivos de energía solar y a la recuperación de calor a partir de residuos. Los colectores solares térmicos suministrarán casi todo el calor necesario para derretir la nieve y generar agua caliente sanitaria.
Según publica hoy Le Soir, la estación polar, que ha sido financiada por la Fundación Internacional Polar y sus patrocinadores, será cedida al Gobierno belga una vez concluya su construcción. El Gobierno belga será entonces el encargado de asegurar la explotación científica de la base y la financiación de las misiones.
05/09/07
ENERGIAS RENOVABLES

