Asumió la jefatura de la Base Marambio hasta octubre de 2015. Es su quinta misión. “El sentimiento hace que el corazón se quede y tenga ganas de volver”, contó con motivo del cambio de dotación.
Asumió la jefatura de la Base Marambio hasta octubre de 2015. Es su quinta misión. “El sentimiento hace que el corazón se quede y tenga ganas de volver”, contó con motivo del cambio de dotación.
El vicecomodoro José Cabanilas se hizo cargo de la jefatura de la Base Marambio (Fuerza Aérea) hasta octubre de 2015.
Es cordobés, fanático de Cadena 3 y enamorado de la Antártida.
Es su quinta misión y siempre regresa al continente blanco con la pasión intacta, como la primera vez, en 1997.
“La Antártida te atrapa”, dijo en diálogo con Cadena 3. “Llegamos antes de ayer pero la puesta en función fue este sábado”, explicó Cabanillas.
Entre la salida de una dotación y la llegada de otra, el vicecomodoro explicó: “Viene toda la dotación entrante y se hace una superposición de cargos para el intercambio de jefatura”.
“Después de la puesta en función se retira la dotación saliente”, apuntó.
En la Base Marambio, el personal trabaja de lunes a sábado, mañana y tarde y siempre que las condiciones climáticas lo permitan.
“En la Base por ser domingo tenemos libre, para descansar y dedicarlo al Señor”, dijo el vicecomodoro. Cabanillas explicó que la actividad principal del personal de Fuerza Aérea en la base es ser apoyo logístico de los equipos científicos, el mantenimiento del puente aéreo con el continente y de la infraestructura del lugar.
El personal que va a la Base es seleccionado de acuerdo a varios requisitos. “Fuerza Aérea saca un mensaje para anotarse y se hace una selección en el Edificio Cóndor y de allí se designa al personal que va a venir”, dijo Cabanillas y agregó que él personalmente, como jefe de la dotación también participa en la selección.
“Uno de los requisitos principales es la parte psicofísica porque por ejemplo no se puede venir con una muela cariada porque no hay dentistas”, explicó.
“Hay un solo personal femenino, que es una oficial que es quien me sigue en rango”, dijo. Hay otras mujeres, pero no en la dotación de Fuerza Aérea sino en el área científica. No hay familias, porque las instalaciones no están preparadas para ello.
A partir de la selección del personal se hace un cuso “durante dos meses en la Dirección de Asuntos Antárticos”, dijo Cabanillas.
“Allí recibimos toda la parte teórica que necesitamos tener ya sea en lo particular de cada trabajo”, agregó.
Uno de los puntos de la instrucción es el tratamiento de la basura, porque la basura no se queda en la Base.
“La basura se saca a través de los aviones Hércules y del buque polar que pasa a buscarla”, detalló.
En sus primeras misiones el vicecomodoro José Cabanilla estuvo como piloto del (avión) Twin Otter.
La primera vez fue entre junio y septiembre de 1997, cuando sus hijos Federico, tenía 5 años, y Micaela estaba en camino.
Hoy Federico cursa ingeniería en Córdoba, y Micaela está en la secundaria en Buenos Aires junto a su madre.
La familia espera octubre de 2015 para el reencuentro con José Cabanillas, aunque sea por un tiempo, porque saben que su corazón está en la Antártida y allí regresará una y otra vez. Entrevista de Guillermo Hemmerling.(Cadena 3)
27/10/14

