Bruselas elaborará una lista negra con los países que no garanticen que sus flotas faenan dentro de la legalidad. La Comisión quiere que coordine todas las investigaciones para detectar y evitar las actividades de los piratas.
Bruselas elaborará una lista negra con los países que no garanticen que sus flotas faenan dentro de la legalidad. La Comisión quiere que coordine todas las investigaciones para detectar y evitar las actividades de los piratas.
La Agencia Comunitaria para el Control de la Pesca, con futura sede en Vigo, tendrá un papel «crucial» en la lucha contra la piratería y las actividades pesqueras ilegales, según una propuesta de la Comisión Europea que pretende endurecer las medidas contra los buques que ejercen esas prácticas y los países que las toleran, tanto en aguas comunitarias como fuera de ellas.
Bruselas quiere que en un futuro próximo todos los productos pesqueros que arriben a un puerto de la Unión -ya sean frescos, congelados o transformados-, vengan acompañados de un certificado expedido por el país donde esté abanderado el barco que los haya pescado «en el sentido de que los productos son legales y de que el buque correspondiente disfruta de las cuotas y los permisos necesarios». Los certificados deberán acompañar al producto en toda la cadena comercial, lo que facilitará comprobar si cumplen la legalidad aun cuando hayan transitado por varios territorios antes de llegar a la UE.
La nueva medida obligará a los socios comunitarios a controlar todas las descargas y a prohibir el desembarco en sus puertos de cualquier cargamento pesquero no certificado proveniente de un tercer país. Además, los buques extracomunitarios sólo podrán acceder a las terminales que designen previamente los Estados miembros, y se prohibirán los transbordos en alta mar entre esas naves y los buques de la Unión.
Mecanismos homologados
El sistema también forzará a los países de abanderamiento a establecer mecanismos homologados de certificación que garanticen que sus flotas no practican la piratería. Y si un Estado no proporciona correctamente esas acreditaciones, la Comisión lo incluirá en una lista negra que impedirá que sus buques desembarquen en la UE. «Se prohibirán de hecho las relaciones pesqueras con los Estados que no cooperen», advierte Bruselas. Según aseguró ayer el comisario de Pesca, el maltés Joe Borg, la agencia viguesa será la encargada de coordinar y liderar las labores de investigación que los Estados miembros están obligados a realizar para detectar y acabar con esas prácticas ilegales. La Comisión advierte de que el comercio de productos pesqueros fruto de esas actividades representa en todo el mundo unos 10.000 millones de euros al año de un negocio que «rivaliza con los mayores productores mundiales» y que supone un claro ejemplo de competencia desleal con los pescadores que respetan las normas. Bruselas también estima que el valor de las importaciones de producto ilegal en la Unión Europea ascienden a más de 1.100 millones de euros al año.
«No se debe tolerar en absoluto la actividad pirata, que sólo beneficia a los que roban los recursos marinos. La pesca ilegal, no declarada y no reglamentada sólo supone desventajas para el resto del mundo debido a la sobrepesca, la destrucción de los hábitats y la competencia desleal», subrayó ayer Borg.
18/10/07
LA VOZ DE GALICIA
