La Aduana argentina redefine su compromiso

Durante tres días especialistas y sectores involucrados debatieron y votaron diferentes ordenamientos jurídicos.

Durante tres días especialistas y sectores involucrados debatieron y votaron diferentes ordenamientos jurídicos.

"En lo que va del año se realizaron 400.000 declaraciones aduaneras, canalizadas a través de 13.300 millones de dólares de valores de exportación (FOB) y 12.300 millones de dólares en importación (CIF)", dijo el director general de Aduanas, Ricardo Echegaray, al inaugurar el miércoles último el Tercer Congreso de Derecho Aduanero, que se extendió por tres días en el Sheraton Hotel de Retiro.

El funcionario recordó que en 2006 el número de declaraciones aduaneras ascendió a 1,2 millones y destacó el trabajo de control en la tarea logística y la "facilitación del comercio lícito, agregando valor a la tarea propia de control". En tal sentido, resaltó "las características intrínsecas, el dinamismo propio de la legislación aduanera y la celeridad necesaria en las operaciones de comercio exterior". A su juicio, estas acciones "exigen la constante elaboración de respuestas que garanticen la efectividad en el control y la facilitación de los flujos de cargas seguras y transparentes".

Conectados

"El control que se ejerce desde la Aduana no está descontextualizado de la realidad económica y social del país", subrayó Echegaray y anticipó que próximamente se pondrá en marcha un seguimiento georreferencial de los tránsitos mediante el empleo de precintos de seguridad electrónica".

El administrador federal de Ingresos Públicos, Alberto Abad, destacó por su parte los cambios generados en el funcionamiento de la Aduana a partir de nuevas acciones, como el control de la seguridad internacional, la protección del patrimonio nacional y las cuestiones ambientales.

También indicó que percibe el nacimiento de un nuevo espacio, al que denominó glocalización, un neologismo que empleó para definir lo que a su juicio es una "especie de segunda vuelta en el proceso de globalización, a partir de un recupero de lo local, volviendo a la idea de comunidad, de sociedades más pequeñas".

No obstante, Abad destacó que "el fenómeno de la globalización es una suerte de telón de fondo que está tan cerca que no podemos dimensionarlo ni medirlo, con consecuencias negativas y positivas". En cuanto a las consecuencias negativas, hizo hincapié en la "inseguridad internacional, el narcotráfico, el lavado de dinero, el tráfico de armas y la falsificación marcaria". En contraposición, resaltó las consecuencias positivas de la globalización en todo lo inherente a la "sociedad del conocimiento".

El impacto más fuerte

"Desde la aparición de la imprenta hasta la irrupción de Internet, nunca la sociedad había tenido un impacto tan fuerte para acceder al conocimiento", subrayó el titular de la AFIP.

En este contexto, no pasó por alto los desafíos normativos que se presentan, con un nuevo marco de legalidad "para atender este movimiento".

"Lo esencial es el acompañamiento inteligente que debe tener el derecho, con los cambios tecnológicos y las cadenas de valor sobre las cuales actúan los operadores", señaló Abad. En cuanto a la visión estratégica del funcionamiento de la Aduana, rescató la importancia de seguir trabajando en la "inserción internacional", y recordó que la Argentina "es el primer país de América latina que forma parte de la iniciativa de seguridad de contenedores".

Abad resaltó también el despliegue territorial en esa acción, ya que "regiones que antes no existían para el comercio internacional, hoy han florecido y tienen una importancia estratégica central".

Al cierre de esta edición, todavía se debatían distintas vertientes del ordenamiento jurídico aduanero, sobre lo que informaremos en el próximo suplemento.

15/05/07
LA NACION

Dejá un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Scroll al inicio