La acumulación de sedimentos también afecta la operatoria en el interior del puerto

La acumulación de sedimentos también afecta la operatoria en el interior del puerto

El problema se manifiesta en los astilleros que tienen inconvenientes para izar o, en algunos casos, bajar buques. Alertan sobre pérdidas económicas y laborales.

El problema se manifiesta en los astilleros que tienen inconvenientes para izar o, en algunos casos, bajar buques. Alertan sobre pérdidas económicas y laborales.

El enorme banco de arena que descansa sobre el canal principal de acceso al puerto de Mar del Plata no es la única consecuencia de la falta de un dragado efectivo.

Ya desde hace tiempo la acumulación de sedimentos, que se estima en 30 mil metros cúbicos, viene complicando la operatoria en la rada interior de la estación marítima local.

Si bien la remoción de buques inactivos eliminó una especie de barrera que contribuía a la reserva de arena y lodo, la limpieza es el camino a seguir.

Según cálculos aproximados, a los que tuvo acceso Pescare.com.ar, durante la última década la fosa interna derivó en una cota de siete metros, contra los nueve que había en el año 2.000.

La problemática se torna visible por estos días en los astilleros. El izado o, en algunos casos, el descenso de buques encuentra serios escollos.

La bajada del “Ambition”, el pesquero renovado en Astillero Mar del Plata, debió ser postergada el pasado miércoles debido a que la marea no fue lo suficientemente alta.
La situación es aún más compleja para Servicios Portuarios Integrados (SPI) que ve entorpecido su trabajo en los diques flotantes Mossdok 1 y Mossdok 2000.

“Tenemos inconvenientes para reparar barcos. Hay mucha arena dentro del puerto. Hay astilleros que tienen problemas para trabajar con determinados tamaños de buques”, reconoció el presidente de Cepa, Oscar Fortunato.

Sin embargo, el impacto excede a la pesca para atentar con el desarrollo del polo naval.
De no mediar una solución, la industria naval proyecta que en 2011 perderá la reparación de doce buques, que se incorporarán a los ya veintinueve desatendidos de 2007 a esta parte.

A estos se debe sumar los buques que no harán carenado y los que, tal como antes mencionábamos, necesitan una marea extraordinaria para ser devueltos al mar.

El escenario causa pérdidas económicas para el sector, el Consorcio Portuario y, al mismo tiempo, debilita una estructura laboral que contienen en forma directa a trescientos obreros.

Mientras esto sucede, la draga “Mendoza” continúa amarrada en la Base Naval atravesando una de sus tantas paradas para arreglar motores.

El pasado 10 de mayo pasado la Dirección de Vías Navegables de la Nación estimó que el buque estaría detenido “entre treinta y cuarenta días”, pero al parecer problemas presupuestarios estiraron el plazo.

Paralelamente no surgieron novedades concretas respecto a la llegada de otra nave con capacidad para enfrentar un dragado integral que incluya a la médula de la terminal.

29/06/11
PESCARE.COM.AR

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