La naviera Kawasaki Kisen Kaisha (“K” Line) registró en el primer semestre de su año fiscal -que comprende de abril a septiembre- pérdidas operativas de 471 millones de dólares frente a los beneficios obtenidos el año pasado.
La naviera Kawasaki Kisen Kaisha (“K” Line) registró en el primer semestre de su año fiscal -que comprende de abril a septiembre- pérdidas operativas de 471 millones de dólares frente a los beneficios obtenidos el año pasado.
En sus resultados netos, las pérdidas fueron de 479 millones de dólares. La facturación de la compañía en esos seis meses fue de 4.439 millones de dólares, cerca de un 50% menos que durante el mismo período de 2008.
Desde la naviera japonesa, indicaron que el entorno operativo del sector marítimo “fue incapaz de escapar a los efectos adversos” de la crisis económica al tiempo que la velocidad de la recuperación “fue más lenta de lo esperado”.
Según “K” Line, el mercado de los graneles sólidos tuvo un crecimiento estable, pese a haber experimentado “un ajuste temporal tras un agudo incremento de las tarifas durante el primer trimestre” del año.
En el caso del transporte de contenedores, “la restauración de las tarifas progresó hasta cierto punto gracias a la racionalización de los servicios, de acuerdo con la demanda del transporte marítimo”. Para hacer frente al deterioro del entorno operativo, la compañía puso en marcha medidas encaminadas a una reforma estructural, que incluyeron la alteración de contratos de construcción de buques y la cancelación de contratos de fletes, con el fin de mejorar el equilibrio de los pagos, el ajuste de la capacidad de sus servicios y la reducción de costes.
“Sin embargo, esas medidas no pudieron cubrir los efectos negativos del agudo empeoramiento registrado por el entorno operativo”, apuntó la empresa. En las rutas norteamericanas, el volumen de tráfico cayó un 2% con respecto al mismo periodo del año pasado, arrastrado por un descenso del 11% en las operaciones “eastbound” pese a que el transporte en sentido “westbound” creció un 18%.
En las rutas europeas, la naviera experimentó un significativo descenso en los movimientos, por lo que puso en marcha contra-medidas como la suspensión de un servicio con Norteamérica. El volumen de contenedores de las rutas europeas descendió un 6% en comparación con el mismo periodo del año anterior. También las rutas entre el norte y el sur se contrajeron en otro 6%.
04/11/09
VEINTEPIES
