Con tan sólo 12 dólares de inversión, Hannah Herbst compró los materiales necesarios para desarrollar un dispositivo que genera energía renovable con el movimiento de las corrientes oceánicas. La chica, residente en Florida, ganó el Discovery Education 3M Young Scientist Challenge 2015 y obtuvo 25 mil dólares como premio.
Con tan sólo 12 dólares de inversión, Hannah Herbst compró los materiales necesarios para desarrollar un dispositivo que genera energía renovable con el movimiento de las corrientes oceánicas. La chica, residente en Florida, ganó el Discovery Education 3M Young Scientist Challenge 2015 y obtuvo 25 mil dólares como premio.
Para construir este tipo de tecnología, Hannah utiliza una hélice impresa en 3D, algunos tubos de PVC, una polea y un generador hidroeléctrico. Su prototipo produce suficiente energía para alimentar una lámpara LED, pero ella cree que si pudiera invertir en la construcción de un prototipo más grande, podría cargar tres baterías en una hora. El interés por la energía oceánica se ha visto incrementado en los últimos años con proyectos de bastante envergadura, el último que hemos conocido es en Australia.
Con esta energía, sería posible suministrar energía suficiente para una bomba de desalinización y filtrar el agua de mar, para convertir el agua del mar en agua potable.

El valor del premio ya tiene destino: ir directo a sus ahorros para pagar la universidad después de la escuela secundaria. Hay que reconocerlo: la chica tiene talento. Si el futuro del mundo depende de ella, la falta de agua potable y la inversión en energías renovables no serán un problema para la sociedad. (La Gran Época)
20/11/15.
