(FNM) El crecimiento de la demanda refuerza en el gobierno la necesidad de reducir costos.Japón gastó casi USD 50 millones diarios más en importaciones de Gas Natural Licuado (GNL) en los últimos doce meses (contabilizados hasta junio de 2012), para satisfacer sus necesidades energéticas, luego del desastre de Fukushima, que paralizó el sistema de producción de energía nuclear del país.
(FNM) El crecimiento de la demanda refuerza en el gobierno la necesidad de reducir costos.Japón gastó casi USD 50 millones diarios más en importaciones de Gas Natural Licuado (GNL) en los últimos doce meses (contabilizados hasta junio de 2012), para satisfacer sus necesidades energéticas, luego del desastre de Fukushima, que paralizó el sistema de producción de energía nuclear del país.Un reciente informe de la organización ICIS, especializada en costos de energía, advierte que estos “costos extraordinarios” están amenazando el crecimiento de la demanda de GNL hacia Japón. Y cualquier amenaza a la expansión de la demanda japonesa de GNL amenaza también al segmento de transporte marítimo especializado, que depende fuertemente del apetito de ese país por el más limpio de los combustibles fósiles.
Japón es el mayor consumidor mundial de GNL y la expectativa de la comunidad dedicada a su transporte por mar es que el consumo siga creciendo, como consecuencia de la decisión de desactivar el sistema de generación de fuente nuclear.
Sin embargo, el informe de ICIS señala que no hay garantías de que esto ocurra, en tanto Japón deba seguir pagando tan altos precios por el GNL.
Y esto indica que todavía puede haber un futuro para la energía atómica en el Japón.
“El gobierno se ha preocupado por señalar que no está ofreciendo un cheque en blanco a los proveedores de GNL, y que la expansión del rol de este combustible dependerá de que se reduzcan los precios de su provisión”, dice el análisis del ICIS.
Se han sugerido varios caminos para cambiar el actual estado de cosas en materia de precios.
Uno de ellos es que Japón incremente el abastecimiento desde EEUU pactando las importaciones al precio Henry Hub (el mercado spot y de futuros de gas natural más grande de los Estados Unidos), en lugar de precios ligados al costo del petróleo, que son los que tradicionalmente usa Japón en sus contratos de largo plazo.
Otro método – más complicado- , para encarar las preocupaciones japonesas sobre precios, es el del uso de la denominada estructura de la “curva S” en el índice de precios del petróleo. Esto significa que los japoneses pagarían una tarifa reducida por el GNL cuando los precios de un determinado crudo se mantengan por encima de un nivel especificado. El vendedor se protege en cambio con una tarifa mayor en el caso de que el valor del crudo caiga por debajo del nivel pactado.
Cualquiera sea la estructura de precios que se utilice, Japón debe actuar hacia una desactivación de la fuente nuclear y un incremento del consumo de GNL.
En términos del informe de ICIS, “si los proveedores logran ofrecer GNL a precios competitivos y con una más amplia gama de procedencias que aseguren el abastecimiento al país, Japón será capaz de completar a largo plazo la transición hacia una economía libre de energía nuclear”. Pero advierte seguidamente, que “si los contratos de provisión de GNL permanecen atados a los altos y volátiles precios del petróleo crudo, tal política enfrentaría un fuerte viento de proa económico y político”.
Por Hal Brown
Adaptado al español por NUESTROMAR. Fuente: Lloyds List
25/11/12
FUNDACIÓN NUESTROMAR

