El gobierno de ese país reconoció una merma en la caza de los cetáceos.
El gobierno de ese país reconoció una merma en la caza de los cetáceos.
El gobierno de Japón anunció el viernes que tras finalizar la temporada de caza de ballenas en el Océano Antártico se registró el menor índice histórico de capturas desde 1987, y el ministro japonés de Agricultura y Pesca atribuyó este resultado a las acciones de las ONG contra la caza de estos mamíferos.
Según Tokio, 103 ballenas rorcual (o ballenas de minke) fueron capturadas, menos de la mitad que el año pasado y esa estadística estaría asociada al trabajo de las organizaciones ecologistas, en especial Sea Shepherd, cuyos barcos se enfrentan desde hace años a los buques balleneros japoneses en el Antártico.
El año 1987, corresponde a la primera temporada de caza de ballenas llevada a cabo por Japón con “fines científicos”, y desde ese entonces nunca el archipiélago había matado a tan pocos cetáceos. Japón había establecido una cuota para este año de más de 1.000 rorcuales pequeños o rorcuales regulares, pero según sus propias estadísticas fueron muertos solo 103.
Mientras la ONG Sea Shepherd dijo que 75 animales fueron capturados durante la temporada de 48 días entre noviembre y marzo. El ministro Yoshimasa Hayashi, citado por la agencia Kyodo expresó que “Sea Shepherd cometió un sabotaje imperdonable”, refiriéndose a un choque entre un ballenero japonés y una embarcación ecologista en febrero.
El “Nisshin Maru” chocó contra el “Steve Irwin” y el “Bob Barker”, dos de las cuatro embarcaciones que a finales de 2012 zarparon para impedir la caza de ballenas durante la temporada nipona de captura.
El “Bob Barker” quedó atrapado en medio del ballenero japonés y de un petrolero surcoreano que le estaba abasteciendo y en el choque quedó destruido un bote salvavidas del petrolero, afirmó la asociación.
El “Nisshin Maru” chocó varias veces contra el “Bob Barker”, destruyó uno de sus radares, todos sus mástiles y provocó un corte de electricidad, expresó la ONG Sea Shepherd y desde esta organización se informó que esta campaña había sido la que mejores resultados le había dado a la organización ecologista pero también la más peligrosa.
A finales de febrero, el ministro japonés a cargo de la pesca, Yoshimasa Hayashi, afirmó que Japón no tenía intenciones de detener esta pesca.
08/04/13
DIARIO JORNADA
