Técnicos de la central nuclear japonesa de Fukushima trabajan contrarreloj para que se pueda contener la gran cantidad de agua de lluvia que se espera en las instalaciones con la llegada del segundo huracán en solo 10 días.
Técnicos de la central nuclear japonesa de Fukushima trabajan contrarreloj para que se pueda contener la gran cantidad de agua de lluvia que se espera en las instalaciones con la llegada del segundo huracán en solo 10 días.
La Agencia Meteorológica de Japón prevé que el próximo 27 de octubre llegue un nuevo huracán, Francisco, a la región noreste de Japón donde se sitúa la central.
Los preparativos se producen una semana después de que el agua de las fuertes precipitaciones que trajo el huracán Wipha se acumularon en el exterior de la central en torno a los tanques de almacenamiento de líquido radiactivo hasta el punto de desbordarse y, posiblemente, filtrarse al mar.
La operadora privada de la planta, Tokyo Electric Power Company (TEPCO, por sus siglas en inglés), comenzó a trasladar el agua de lluvia traída por el huracán Wipha que aún permanecía estancada en el exterior del recinto a una serie de piletas subterráneas, explicó un portavoz de la empresa.
Los índices de radiación del líquido, que se contamina al entrar en contacto con el exterior de los tanques que almacenan el agua usada del sistema de refrigeración, era 24 veces superiores al límite que permiten las autoridades niponas en cuanto a vertidos.
Las piletas registraron problemas de filtraciones el pasado mes de abril. (Télam)
24/10/13
LA NUEVA PROVINCIA
