Advierten que se convertiría en un huracán entre mañana y pasado mañana.
Advierten que se convertiría en un huracán entre mañana y pasado mañana.
TAMPA, Florida.- Tras su paso por Cuba y Haití, donde dejó varios muertos y graves daños, la tormenta Isaac amenazaba ayer con tomar fuerza y transformarse en huracán una vez que toque la costa norteamericana del golfo de México.
De acuerdo con el Centro Nacional de Huracanes (CNH) norteamericano, Isaac puede llegar a convertirse en la tormenta tropical más fuerte en tocar suelo norteamericano desde Katrina, que en agosto de 2005 causó más de 1800 muertos y daños por 81.000 millones de dólares.
Katrina, que devastó sobre todo el estado de Luisiana y la ciudad de Nueva Orleáns, fue uno de los cinco huracanes más graves de la historia norteamericana y el peor desastre natural en términos económicos.
Ante la creciente amenaza de que la tormenta se convierta en un huracán de categoría 2, la Convención Nacional Republicana, que iba a realizarse hoy en Tampa, fue postergada para mañana, por lo que la nominación de Mitt Romney como candidato republicano tendrá que esperar un día más (ver aparte).
Isaac pasó ayer por el sur de los cayos de Florida, lo que permitió reducir el nivel de alerta en ese estado, y se encamina ya hacia el interior del golfo de México, lo que a su vez llevó a reforzar la alarma en Luisiana, Mississippi y Alabama.
El CNH detalló ayer en su boletín de las 21 que el centro de la tormenta se encontraba a 24,2 grados de latitud norte y a 82,3 grados de longitud oeste, unos 65 kilómetros al sudoeste de Cayo Hueso, Florida.
La velocidad de desplazamiento de este frente se redujo en las últimas horas hasta los 26 kilómetros por hora y se espera que en las próximas 48 horas se lentifique aún más, pero luego volvería a ganar potencia.
“Un cierto fortalecimiento está previsto para las próximas 48 horas, de forma que Isaac se puede convertir en huracán dentro de uno o dos días”, pronosticó el CNH, que prevé que durante hoy y mañana el frente se adentre hacia el Norte por el golfo de México.
Alerta
Estas previsiones hicieron que el nivel de alerta por Isaac -cuyos vientos se extienden a 335 kilómetros por hora desde su centro- se haya reducido en Florida. Así, en la costa de los cayos y de buena parte de la península, incluidas las áreas metropolitanas de Miami y Tampa, ya no se esperan condiciones de huracán, sino de tormenta tropical, en las próximas 24 horas.
La gráfica del CNH apunta que Isaac podría tocar tierra en Luisiana entre mañana y pasado mañana, precisamente cuando se cumplen siete años del impacto del devastador huracán Katrina.
El gobernador de Florida, Rick Scott, exhortó a la población a tomar medidas acordes para evitar daños mayores por el huracán, a la vez que como medida de precaución varios vuelos fueron cancelados de Miami a Tampa. Además, el gobernador suspendió su aparición en la convención republicana de mañana para abocarse a las tareas de precaución y seguridad de las 19 millones de personas que viven en el estado de Florida.
La tormenta Isaac ya pasó por Cuba y Haití, donde se registraron algunas muertes y destrozos.
En Cuba, la tormenta tropical atravesó anteayer dos provincias del Este y dejó daños en viviendas, postes y tendidos eléctricos caídos y cultivos arruinados, pero sin que se registraran víctimas, según reportes publicados ayer por la prensa local. Los daños informados hasta ahora son pequeños comparados con los causados por otros ciclones, como los tres huracanes que azotaron a la isla comunista en 2008 y dejaron 10.000 millones de dólares en pérdidas, con daños a 500.000 viviendas.
En la castigada Haití, el paso de Isaac provocó siete muertos. Además, 5000 personas de 18 campamentos de desplazados por el terremoto de 2010 debieron ser evacuados, informaron las autoridades de protección civil.
Carpas y techos quedaron arrasados por los vientos y numerosos árboles fueron arrancados de raíz por los fuertes temporales de viento y lluvias. En la capital, Puerto Príncipe, cortaron la electricidad y se volvió imposible realizar comunicaciones vía Internet.
27/08/12
LA NACION

