Ahmadinejad dijo que su país perdonaba a los militares, que hoy deben volver a Gran Bretaña; Blair expresó su satisfacción.
Ahmadinejad dijo que su país perdonaba a los militares, que hoy deben volver a Gran Bretaña; Blair expresó su satisfacción.
TEHERAN.- Al cabo de casi dos semanas de máxima tensión marcadas por el temor a una guerra entre Teherán y las potencias occidentales, el presidente iraní, Mahmoud Ahmadinejad, anunció ayer la liberación de los 15 marines británicos detenidos en una zona fronteriza en litigio entre Irán e Irak, y descomprimió así un conflicto de consecuencias impredecibles.
De forma casi inmediata, el premier Tony Blair expresó su satisfacción por la liberación de sus soldados, aunque rechazó que su gobierno haya realizado negociaciones secretas para poner fin a la crisis. Desde los países árabes hasta Estados Unidos, la noticia fue aplaudida de forma unánime. Los militares británicos, cuya liberación era anoche inminente, se encontraron ayer a última hora por primera vez desde su arresto con el embajador inglés en Teherán, Geoffrey Adams. Hoy volverían a su país en un avión de British Airways.
En forma sorpresiva, el mandatario iraní anunció la liberación, que calificó de "un regalo al pueblo" de Gran Bretaña, y dijo que perdonaba a los marines, capturados en el canal de Shatt al-Arab el 23 de marzo, pese a que ese país no había sido "lo suficientemente valiente" para admitir públicamente que había ingresado en sus aguas. Sin embargo, Ahmadinejad sostuvo que decidió liberar a los marines luego de recibir "una carta [del gobierno británico] en la que se compromete a no repetir acciones de este género", es decir, violar la soberanía territorial iraní. En los últimos días Londres respondió una misiva de Teherán, pero su contenido nunca fue detallado.
Según Teherán, los marines penetraron medio kilómetro en sus aguas territoriales y por eso fue ordenada su captura. Sin embargo, Londres sostiene que sus militares efectuaban tareas de rutina a 3,1 kilómetros de Irán. Expertos occidentales en demarcación de fronteras opinan que los límites marítimos entre Irán e Irak no están definidos claramente.
"Bajo la influencia del Profeta [Mahoma], Irán perdona a estas 15 personas y les da la libertad como un regalo para el pueblo británico", dijo Ahmadinejad hacia el final de una conferencia de prensa que duró 90 minutos. Luego del anuncio, un Ahmadinejad sonriente se reunió con varios de los marines, vestidos de traje, se estrechó la mano con ellos e intercambió algunas jocosas palabras a través de un intérprete. "Estamos muy agradecidos por su perdón", dijo uno de los marinos británicos a Ahmadinejad, que parecía disfrutar el momento de teatro político.
La única mujer detenida, Faye Turney, lloró al conocer la noticia y mantuvo un breve diálogo con el presidente iraní. "Espero que su familia y en particular su hijo estén felices de su regreso a casa", le dijo Ahmadinejad, quien lamentó que una joven madre haya sido "enviada tan lejos de su casa, de sus hijos". Y añadió: "¿Por qué no respetan los valores de la familia en Occidente?"
Ahmadinejad pidió además a Blair que no castigara a la tripulación por confesar que habían hecho una incursión en aguas iraníes. Teherán divulgó varios videos con la admisión de los detenidos, hecho que enfureció a las autoridades británicas, que sostenían que se hallaban en aguas territoriales iraquíes.
Poco antes del anuncio de la liberación, el mandatario condecoró con la medalla de "valentía" a los tres oficiales iraníes responsables de la fuerza naval que detuvo a los británicos.
Blair, por la mesura
En Downing Street, Blair dio la bienvenida a la liberación y dijo que su país no le guardaba ningún rencor al pueblo iraní. "Hemos tenido una actitud mesurada, firme pero calma, sin negociar pero tampoco confrontando", declaró. "Al pueblo iraní, simplemente le diría esto: no guardamos resentimiento… los desacuerdos que tuvimos con su gobierno queremos resolverlos pacíficamente a través del diálogo", agregó.
El canal británico Sky News informó que Siria -a quien Washington acusa de financiar el terrorismo islámico- y Qatar desempeñaron un papel clave para resolver la crisis iraní. En ese sentido, la embajada siria en Londres también confirmó que Damasco había participado en las negociaciones.
Blair destacó la colaboración de sus aliados, que "jugaron su parte" para resolver este conflicto. El principal aliado de Londres es Estados Unidos, que también mantiene una tensa relación con Irán debido a su polémico plan nuclear, que ya le costó al país persa dos sanciones del Consejo de Seguridad de la ONU. A través de uno de sus voceros, el presidente George W. Bush, que había condenado la captura de los británicos -a quienes calificaba como "rehenes" y no "prisioneros"-, expresó su satisfacción por el feliz desenlace de la crisis.
La Unión Europea (UE), que desde el comienzo del conflicto exigió la "liberación inmediata" de los detenidos, saludó el anuncio de Ahmadinejad.
El gobierno sirio expresó su satisfacción por la liberación de los marines y recordó que actuó como intermediario entre esos dos países para resolver la crisis. También los países árabes del Golfo Pérsico elogiaron el "paso positivo" dado por Irán.
Agencias AP, AFP, EFE, ANSA y Reuters
05/04/07
LA NACIÓN
