Investigan las causas del naufragio de “La Tanita” (Golfo Nuevo)

Tras el rescate de la embarcación. Aún no hay rastros de Germán Ferreira.

Tras el rescate de la embarcación. Aún no hay rastros de Germán Ferreira.

Luego del trabajo logrado por buzos privados de Puerto Pirámides, apoyados por embarcaciones de Ricardo “Pinino” Orri y un robot submarino alquilado a una empresa de Chile que permitió recuperar el casco naufragado de la lancha “La Tanita”, que desapareciera el pasado 2 de octubre, comenzaron las tareas de investigación que incluirán peritajes que permitan obtener datos sobre las causales que derivaron en el naufragio.

Cabe recordar que al desaparecer la embarcación, fallecieron sus dos pasajeros Valeria Ramos y Alberto Patrián, y desapareció Germán “Fontova” Ferreira, lo que implica una investigación judicial.

Más de once horas demandó a los integrantes del equipo de rescate poder llegar hasta casi la superficie con la estructura de la embarcación naufragada, que contó con la supervisión técnica y colaboración de buzos y oficiales superiores de la Prefectura Naval, y la supervisión judicial del Fiscal Federal de Rawson Mariano Miquelarena y dos secretarias.

“No fue nada fácil para los buzos conseguir el resultado, ya que por momentos se vivieron instantes de mucha tensión” confesó el segundo jefe de la Prefectura Naval en Puerto Madryn Mario Lesik luego de haber finalizado el operativo, quien si bien celebró la proeza de los rescatistas, lamentó que no haya aparecido ningún indicio respecto del patrón de la lancha.

“Las tareas de reflotamiento comenzaron a las 14.30 horas y se extendieron hasta las 21.30, momento en que llegó hasta un metro de la superficie, pero como se acercaba una tormenta y caía la noche, se decidió mantenerla bajo el agua sostenida por dos ‘bolsas’ inflables y remolcarla hasta la costa” comentó, “donde fue varada alrededor de las 23.45 horas. Cuando bajó la marea, se la colocó sobre un trailer y se la trasladó hacia la dependencia de la prefectura en Puerto Pirámides, donde quedó secuestrada judicial para ser sometida a las pericias pertinentes”.

La manera en que fue rescatada, según relató el oficial de Prefectura, fue “tras haber conseguido enganchar cabos a los extremos del casco, los buzos se sumergían hasta 24 metros de profundidad, donde fijaban a los cables de izamiento unas bolsas inflables a las cuales se insuflaba con aire enviado por compresores desde la superficie. Paulatinamente, se conseguía que subiera arrastrada hacia la superficie por las bolsas de aire, tras lo cual el cable era fijado a tanques y nuevamente descendían para fijar nuevamente las bolsas e inflarlas”.

El casco de “La Tanita” fue fijado con dos mosquetes, uno en popa y otro en proa, y con cables enganchados a esos elementos se realizó el izamiento. Uno de los momentos de mayor tensión se registró cuando a “alrededor de los 50 metros de profundidad, se cortaron los cables de comandos del motor, en donde estaban enganchados los cabos que sostenían la lancha por la popa. En ese momento, hubo que retomar la maniobra y se continuó con el esfuerzo por el guardamancebo de proa, hasta que a las 21 horas, cuando estuvo al alcance de los buzos y a la vista, a media agua, se estabilizó”.

Los buzos consiguieron rescatar “una mochila que contendría pertenencias del fotógrafo Alberto Patrián, dos teleobjetivos de cámaras fotográficas que aparecieron dentro del casco, un ancla de respeto, un cinturón de buzo, una pala bichera y una navaja” detalló el prefecto principal Mario Lesik.

De acuerdo a lo que pudieron observar las autoridades de la Prefectura Madryn tras el rescate, “el casco de ‘La Tanita’ se encuentra entero”, a su vez, debido a los elementos que por el monitor en superficie se observaban en torno al casco mientras éste estuvo en el lecho marino, “daría la pauta” que el naufragio se produjo en un sitio que estaría ubicado en la vertical del lugar donde fue encontrado el casco. “Es posible que se haya hundido ahí mismo”.

La nitidez con la que el robot submarino transmitió imágenes hacia la superficie, respecto a lo que había en el lecho marino, “se pudo observar entre el sedimento un destornillador con mango negro y amarillo, un cinto de lastre de buzo, los parabrisas laterales de la cabina y un termo metálico”, todo lo cual quedó bajo el mar.

Del operativo participaron dos buzos de la localidad, y estuvieron afectadas las embarcaciones Gudeñak y Pinino VII, ambas propiedad de Ricardo “Pinino” Orri, el semirrígido SR 6804 de la Prefectura Puerto Pirámides, en la que estuvieron en aprestos algunos buzos de Prefectura.
 
 No aparecieron rastros del cuerpo del patrón desaparecido
 Tras el reflotamiento de la lancha “La Tanita”, salieron a la superficie tres salvavidas que aparentemente habían quedado atrapados debajo de la estructura de la embarcación, pero cuando se cortó uno de los cabos, y consecuentemente se modificó su horizontalidad, esos elementos zafaron de su posición y aparecieron sorpresivamente en la superficie.

De todos modos, la desazón de los rescatistas se produjo al no aparecer, ‘prima facie’,  ningún elemento que permita estimar la suerte que corrió el patrón de la embarcación, Germán “Fontova” Ferreira, por lo que aún no pudieron llegar con una respuesta a la familia que permanece en Pirámides.

22/01/10
DIARIO DE MADRYN

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