Petroleras buscarían auditores externos para deslindar responsabilidades.
Petroleras buscarían auditores externos para deslindar responsabilidades.
Fuentes allegadas al ámbito empresario informaron que una inspección realizada por buzos solicitadas por Termap (Terminales Marítimas Patagónicas) no detectó pérdidas ni fisuras en la monoboya, mientras que tampoco se habrían producido hallazgos de anormalidades en la cañería que llega hasta estas instalaciones.
De todos modos, se apuntaría a la contratación de una auditoría externa para determinar responsabilidades. Desde ámbitos portuarios, por otro lado, ayer se estimaba que la tarea de contención y absorción de la mancha de petróleo podría ser no menor a 90 días.
La revisión de las instalaciones desde las que se bombea el petróleo a los buques fue uno de los primeros pasos en el deslinde de responsabilidades que buscarán las propias compañías petroleras, que ahora han sido demandadas por el Estado provincial, en el marco del cumplimiento de las normas constitucionales y la protección del ambiente.
Según se confió en ámbitos empresarios, la inspección realizada por buzos no arrojó resultados de fisuras ni pérdidas, aunque el próximo paso podría ser la realización de una auditoría externa. De igual modo se dejó entrever que la responsabilidad de las operadoras llega hasta la planta de almacenamiento, donde comienza la injerencia de Termap. Esta, de todos modos, es integrada societariamente por las propias operadoras de la zona. Una vez que el barco carga el petróleo en la monoboya, la responsabilidad pasa a ser del armador del buque y los compradores de petróleo.
El último barco que operó en la zona fue el que lleva por nombre el del ex presidente que, paradójicamente, fue quien anuló los contratos petroleros en el año 1963.
El barco "Arturo Humberto Illia" cargó 60.000 metros cúbicos de petróleo durante la jornada del miércoles y una especulación daba cuenta de que luego de la carga estuvo fondeado en rada del puerto comodorense, lo que fue ayer desmentido desde ámbitos portuarios. Otra de las especulaciones daba cuenta de que el barco, fuera éste u otro de los que operó en la monoboya en los últimos siete días, podría haber liberado lastre y, al contar con compartimentos no estancos, podría haber incurrido en la liberación de petróleo.
De todos modos, las versiones son diversas, porque la misma posibilidad de liberación de lastre o rotura de válvula cabría para otras embarcaciones que incluso podrían haber operado en la boya de Caleta Olivia en los últimos días y, al pasar frente a las costas locales, haber sufrido el incidente. En todos los casos, la irresponsabilidad por el no aviso inmediato a las autoridades para intentar contener y evitar el grave impacto ahora producido es materia de persecución penal y fuertes sanciones.
Barreras de contención
En ámbitos del puerto pudo saberse por otro lado que la barrera de contención que se cuenta en esa terminal, de sólo unos 400 metros, era hasta horas de la tarde de ayer la única en utilizarse, desconociéndose el motivo por el que las petroleras aún no habían puesto en funcionamiento sus propias barreras, al menos hasta ese momento. Estas tienen la función de delimitar y absorber el petróleo derramado en el agua, antes de que se expanda más y por emulsión comience a sumergirse.
La preocupación se extendía también a sectores de la pesca, considerando que en los últimos tiempos había cardúmenes de merluza en cercanías de la costa, por lo que resta establecer en qué medida el grave percance podría también afectar a esta especie.
En tren de estimaciones, admitiéndose en algunos casos que por la gravedad del percance resulta difícil establecer precisiones, se especulaba también que la absorción total de la mancha podría demandar un lapso del orden de los 90 días, al ritmo intenso que hoy se desarrolla entre barreras y camiones de bombeo.
29/12/07
CRÓNICA – COMODORO RIVADAVIA

