(FNM) A través de una solicitada común, Bimco, la Cámara Internacional de Comercio Marítimo, Intercargo e Intertanko solicitaron a las autoridades internacionales que se refuercen las acciones en contra de la piratería a lo largo de Somalia.
(FNM) A través de una solicitada común, Bimco, la Cámara Internacional de Comercio Marítimo, Intercargo e Intertanko solicitaron a las autoridades internacionales que se refuercen las acciones en contra de la piratería a lo largo de Somalia.
Las empresas de transporte marítimo juzgan de hecho como muy grave el aumento de los ataques contra barcos mercantes, que alcanzaron un nivel inusitado durante 2010.
Por encontrarse Somalia emplazada a una proximidad inmediata de uno de los principales ejes de intercambio de la economía mundial, los piratas amenazan directamente a las líneas que cubren la ruta entre Asia y Europa a través del Mar Rojo, así como también a las flotas petroleras y gasíferas que parten desde el Golfo Pérsico.
La incapacidad de la comunidad internacional para erradicar la piratería hace pesar sobre el transporte marítimo riesgos y sobrecostos cada vez más importantes.
Más allá de los secuestros y los rescates inherentes a esta práctica, la sola amenaza impone medidas de seguridad costosas (equipamientos de protección, aumento de velocidad en las zonas más peligrosas, equipos de seguridad embarcados…), sin tener en cuenta los seguros y las primas de riesgo que deben abonarse para la tripulación.
Todos estos costos adicionales que se generan no pueden menos que encarecer el transporte de mercadería, lo que por ende se traduce en un aumento de de precios sobre los bienes de consumo.
“Si la comunidad internacional no emprende las acciones necesarias, la industria marítima analizará todas las opciones posibles, inclusive la de utilizar itinerarios alternativos, lo que tendría un espectacular impacto sobre el comercio internacional, particularmente sobre el petrolero”, explican quienes suscriben la solicitada.
El hecho de rodear África, por ejemplo, tendría repercusiones muy importantes en caso de generalizarse estos cambios de ruta.
Los trayectos más largos se traducirían en aumentos de precio (sobre todo teniendo en cuenta que el petróleo está en fuerte alza), sin tener en cuenta ciertas consecuencias regionales. Por ejemplo en Egipto, donde los derechos de paso del Canal de Suez constituyen uno de los principales ingresos para el país.
700 marinos retenidos
Más allá de los aspectos puramente económicos, los armadores se inquietan igualmente por el tema de los secuestros.
Actualmente, una treintena de navíos están detenidos a lo largo de la costa somalí, con un total de 700 marinos a bordo.
Así las cosas, conviene sumar la tripulación de los navíos de pesca secuestrados por los piratas que se valen de buques nodriza para llevar a cabo sus acciones lejos de las costas.
“En el transcurso de las semanas recientes, descubrimos que la práctica de torturas a los marinos en manos de los piratas se ha vuelto una cosa corriente”, dicen indignados los armadores.

Los marinos del Faina, detenidos en 2008 (© : US NAVY)
La solicitada de los principales actores del transporte marítimo internacional se sigue al informe difundido la semana pasada por la Organización Marítima Internacional.
Según el mismo, se han reportado 286 actos de piratería en el transcurso de un año a lo largo de Somalia, 67 barcos y 1130 marinos fueron secuestrados.
Durante el desarrollo de una conferencia llevada a cabo en Londres, la OMI presentó un nuevo plan de acción para mejorar la lucha contra la piratería.
La organización espera que la presión política aumente para así permitir la rápida liberación de los secuestrados y urge sobre la necesidad de desarrollar rápidamente los medios de protección necesarios para los barcos mercantes.
Asimismo llama a reforzar la cooperación internacional, sobre todo con los estados ribereños.
Para la ONU, hay una gran urgencia: “La piratería parece progresar más rápidamente que los esfuerzos de la comunidad internacional para detenerla”, reconoció este fin de semana el Secretario General de Naciones Unidas Ban Ki-Moon.
El mal se extiende por el Océano Índico
La comunidad internacional lucha de manera organizada contra la piratería en el lugar desde hace más de dos años.
Se han desplegado diferentes fuerzas aeronavales, como la EUNAVFOR (operativo europeo Atalanta), la flotilla Ocean Shield y también la Task Force 151 enviada por los norteamericanos.
A estas fuerzas se suman las participaciones de algunos países como Rusia, China y Japón quienes han desplegado algunos barcos en la zona.
Destrucción de dos esquifes piratas. Fotos US Navy.
La unión de estas fuerzas militares, que conforma una flota imponente, tiene como objetivo lograr una disminución significativa de los secuestros en ciertas zonas estratégicas, como por ejemplo el Golfo de Aden, siempre asegurando que las cargas de ayuda humanitaria lleguen a Somalia.
No obstante los marinos no hacen, en el mejor de los casos, más que contener el fenómeno. Pues el número de ataques jamás ha sido tan importante y, sobre todo, los piratas actúan cada vez más lejos de las costas.
De hecho, con la intención de erradicar los secuestros frente al Cuerno de África, la comunidad internacional ha obligado a los piratas a llevar a cabo sus hazañas en zonas más alejadas.
Por lo tanto hoy se vive de manera decepcionante y con mucha impotencia un verdadero contagio de este mal hacia una gran parte del Océano Índico.
De hecho durante estas últimas semanas, muchos grupos de piratas somalíes han sido sorprendidos ¡a lo largo de las costas hindúes!
La imperiosa necesidad de estabilizar a Somalia
La existencia de miles de kilómetros de costas somalíes es particularmente inquietante, especialmente desde que los ataques contra barcos mercantes comenzaron a darse al sudoeste de la provincia hindú de Kerala.
Y la piratería tiene igualmente a desarrollarse más hacia el sur, hacia Tanzania, Kenya, el Canal de Mozambique y las Islas Seychelles.
Para las fuerzas marítimas encargadas de proteger el tráfico marítimo, el hecho de tener que supervisar semejante inmensidad indica, lisa y llanamente, una misión imposible. Los armadores son perfectamente conscientes, por lo que la inquietud en aumento les hace suponer y temer una situación cada vez menos controlable a pesar de las imponentes herramientas puestas al servicio de la causa.
Así dadas las condiciones, ¿será necesario desplegar fuerzas suplementarias? Por supuesto que los marinos que se desempeñan en la zona no estarían para nada en desacuerdo con recibir refuerzos, pero cada uno sabe que la solución verdadera no será militar.
La clave del problema reside más que nunca en Somalia.
Mientras que el Estado de derecho no se restaure en este país, mientras que la miseria allí sea tan importante, la piratería seguirá constituyéndose como un modo de supervivencia o resultando más lucrativa que un trabajo normal…
Mientras más tiempo tarde Somalia en estabilizarse, más perdurará y sin dudas progresará la piratería y los candidatos para realizar esta actividad serán cada vez más numerosos.
Porque hoy en día, debido a la falta de judicatura así como de países dispuestos a acogerlos, hace que la mayoría de los individuos interceptados sean liberados. Y, parafraseando a un almirante francés, en el lugar “eso termina por saberse”…
Devastada por la guerra civil de 1991, lanzada a la más espantosa miseria y a la perpetración de clivajes entre jefes de clanes, dividida en provincias autónomas…Somalia es la figura por excelencia de caso insoluble.
Detención de piratas por una fragata británica. Foto Royal Navy.
Es cierto que la comunidad internacional y sobre todo Europa y la Unión Africana de Países, intentan ayudar al país a recuperarse, por ejemplo a través de programas de formación de fuerzas de seguridad.
Pero los progresos son lentos y nunca se sabe con certeza si son duraderos. Es en todo caso muy probable hará falta mucho tiempo, si es que alguna vez sea posible, antes de que un verdadero Estado retome el control de su territorio.
Puede que sea necesaria una mayor intervención extranjera bajo bandera de la ONU.
Aunque siempre es dable recordar que los occidentales le temen a Somalia luego del fiasco que fue la intervención militar norteamericana, simbolizada por la batalla de Mogadiscio en 1993. Y a decir verdad, nadie parece querer asumir el riesgo de volver allí…
Adaptado al español por NUESTROMAR. Fuente: Mer et Marine
11/02/10
NUESTROMAR





