Para recuperar las políticas de estímulo. Ante lo que consideran una oportunidad histórica, los principales referentes del sector conformaron una mesa de diálogo abierta y permanente.
Para recuperar las políticas de estímulo. Ante lo que consideran una oportunidad histórica, los principales referentes del sector conformaron una mesa de diálogo abierta y permanente.
Es claro el esfuerzo para acordar una política común que impulse a la marina mercante y la industria naval. Sin estandartes políticos ni internas entre los sectores empresarios y sindicales, este trabajo en común bien puede servir de ejemplo para este tiempo de desencuentros que vive el Gobierno con el campo.
“El objetivo es conformar una mesa de diálogo abierta y permanente para elaborar propuestas y alternativas que le permitan a la industria naval insertarse en este proceso de crecimiento que viene evidenciando el país desde los últimos cinco años”.
Las palabras de Horacio Tettamanti, de la Asociación Bonaerense de la Industria Naval (ABIN), resumen el balance que dejó la “Primera Jornada para el Desarrollo de la Industria Naval”, que se realizó en el Aula Magna de la Facultad Regional Buenos Aires de la Universidad Tecnológica Nacional (UTN), y que reunió a más de un centenar de personalidades relacionadas con este sector clave de la economía argentina.
Junto a Tettamanti, Juan Carlos Fernández Bazán, presidente de la Cámara de Armadores de Bandera Argentina (Carba), ofreció su experiencia y contactos como referente del sector; los ingenieros César Degaspi, de la Universidad Tecnológica Nacional (Buenos Aires) y Mario Colpachi, director del departamento de Ingeniería Naval de la Facultad de Ingeniería de la UBA comprometieron el soporte académico, y Cayo Ayala, secretario general del Sindicato Argentino de Obreros Navales y Servicios de la Industria Naval (Saonsinra) consolidó el apoyo de los trabajadores.
Lo cierto es que sector coincidió en la necesidad de unirse en un ámbito común para recuperar las políticas de estímulo al sector y así poder aprovechar mejor el contexto favorable que tiene la industria naval en el plano regional y mundial, con el desarrollo sostenido de la hidrovía, la potencialidad de la exploración petrolera off-shore, los bajos costos comparativos con otros mercados, como Europa y Asia para la construcción de barcos y barcazas, y la calidad de la mano de obra de los obreros argentinos.
“Las 10 millones de toneladas que en la actualidad se transportan por la hidrovía, se multiplicarán por cuatro en los próximos cinco años. Allí está el potencial para nuestro sector”, aseveró Tettamanti.
Por su parte, Cayo Ayala, subrayó que la relación “madura y de intereses comunes entre trabajadores y empresarios es fundamental como cimiento para el desarrollo futuro de la actividad”. El gremialista también reclamó una Ley de Marina Mercante que sea capaz de superar al Decreto 1010, que si bien tuvo una buena intención, no terminó de resolver los problemas del sector”.
Según la visión de Ayala, en un mundo que requiere cada vez más alimentos, el valor agregado de la producción agro industrial argentina pasa por transportar al menos una parte en buques de bandera nacional.
“Hoy las circunstancias políticas y económicas generan las condiciones para que esta actividad se inserte en el lugar que le corresponde dentro de la economía, no con un afán de protagonismo, sino por la contribución que pueden realizar en la generación de riqueza”, señaló Degaspi.
Deudas pagas
El encuentro fue organizado por la ABIN, Cámara de la Industria Naval Argentina, la Cámara de la Industria Naval de Mar del Plata, Saonsinra, Consejo Promotor de la Industria Naval de Avellaneda, el Departamento de Ingeniería Naval de la Universidad Tecnológica Nacional, Universidad de Buenos Aires y la Asociación de Astilleros y Talleres Navales Argentinos. La coincidencia fue total a la hora de asegurar que este sería el puntapié inicial para una serie de encuentros.
“Durante la presidencia de Juan Domingo Perón, supimos lo que era tener una flota mercante nacional al servicio de los intereses del país. Luego llegaría un verdadero vaciamiento del Estado. Pero en ese entonces, desde una mesa de debate como en la que hoy estamos se elaboraron propuestas y se pudo demostrar que los trabajadores podían conducir su propio emprendimiento. Hoy somos una de las principales empresas del país en el transprote de petróleo, conformamos el Consorcio Argentina junto a otra empresa, pagamos todas las deudas, los trabajadores tienen obra social, convenios colectivos y todos los beneficios: Esto sirve para demostrar que con diálogo y consenso todo es posible”, recalcó Fernández Bazán.
Por Agustín Barletti – Buenos Aires
04/06/08
TRANSPORT & CARGO
EL CRONISTA

