Las “Jornadas internacionales Puerto Rosario, eje del Mercosur”, organizadas ayer por el Enapro a sala llena, se convirtieron en una tribuna empresaria contra las políticas de puertos y vías navegables del gobierno nacional.
Las “Jornadas internacionales Puerto Rosario, eje del Mercosur”, organizadas ayer por el Enapro a sala llena, se convirtieron en una tribuna empresaria contra las políticas de puertos y vías navegables del gobierno nacional.
Las navieras nacionales se quejaron de las asimetrías fiscales que hay en el Mercosur con Paraguay que hacen que por las líneas del vecino país se queden con el grueso del negocio del flete.
En efecto, la Argentina se queda con el 10% del negocio del transporte fluvial pese a que entre aguas propias y compartidas tiene el 48% de la hidrovía Paraná-Paraguay.
Pero las navieras también se quejan de que los controles burocráticos exigidos a las cargas de cabotaje cuando llegan al puerto de Buenos Aires impulsan las conexiones directas desde el interior hacia otros países, un negocio de flete que se llevan uruguayos y brasileros.
También estuvieron sindicalistas de peso, como el referente Cayo Ayala, quien reiteró su pedido para que haya un “cupo” de cargas asegurado para las líneas argentinas.
La industria naval también despachó críticas muy duras contra el gobierno: señalaron que no hay financiamiento para armadores que encarguen embarcaciones a industrias nacionales, pidieron rebajas de aranceles para importación de chapa para construcción y para insumos utilizados en las reparaciones, y también reclamaron la vuelta del reintegro para 14% para inversiones en bienes de capital fabricados en el país.
“Se llegó a la locura de que el gobierno argentino no objetó, como podría haber hecho, un crédito del BID a la naviera brasilera Hidrovías para financiar la compra en China de embarcaciones que usarán para sacar mineral de hierro de Vale desde Brasil que bajará por la hidrovía”, se quejó Miguel Ángel Álvarez, secretario ejecutivo de la Cámara Santafesina de la Industria Naval. El empresario, uno de los oradores más duros, se quejó de “los funcionarios con pico largo”, y dijo que tras haber escuchado la disertación inicial del subsecretario de Puertos y Vías Navegables, Horacio Tettamanti, “le pareció que había dos mundos, el virtual de los funcionarios y el real de la gente”.
Precisamente, la disertación del funcionario no convenció a nadie entre los asistentes, incluso con quienes habría identificación ideológica. Es que muchos de los industriales nacionales que coinciden con el reclamo de más protección industrial, creen que en este sector la protección es sólo declarativa ya que aseguran se cambiaron muy poco de las políticas desreguladoras de los 90.
Por su parte, los exportadores de granos (que actúan integrados con los puertos) también se quejaron. Por ejemplo, Pablo Jukic, gerente de Terminal 6, se quejó de que no hay inversión vial en accesos a las terminales, pero también advirtió que el gobierno adeuda seis meses de reintegros de IVA a exportadores, un capital millonario que le daría mucho oxígeno financiero al sector.
En tanto, la Bolsa de Comercio de Rosario, a través de su especialista en transporte Alfredo Sesé, pidió políticas que activen el ferrocarril de cargas para reducir costos frente al camión y también reclamó obras complementarias al dragado (radas, zonas de maniobra, balizamientos) que mejoren la navegabilidad de la hidrovía.
Por Mariano Galíndez
27/09/13
PUNTO BIZ
