(D.E.) En la ciudad de Campana, provincia de Buenos Aires, fuimos testigos de un acontecimiento digno de destacar, motivante para toda la comunidad de la industria naval argentina, la inauguración de los nuevos Talleres Ameghino. Es un ejemplo que destacamos.
(D.E.) En la ciudad de Campana, provincia de Buenos Aires, fuimos testigos de un acontecimiento digno de destacar, motivante para toda la comunidad de la industria naval argentina, la inauguración de los nuevos Talleres Ameghino. Es un ejemplo que destacamos.
Una empresa de familia, dedicada desde los años 60 a prestar servicios navales e industriales. Para conocer algunos detalles de su actividad conversamos con Blas Pacheco, su titular y jefe de familia, que en todo momento expresaba su emocionado agradecimiento a Dios, a su esposa, a sus hijos, nietos y a su gente, por esta realidad de hoy, concretada en nuevas instalaciones.
Pacheco tiene convicciones profundas y confianza probada en lo que saben hacer y también expectativas ciertas, respecto del promisorio futuro a corto plazo para nuestra industria naval, no solo en una de las zonas más transitadas de la Hidrovía, la de Zárate y Campana, donde vienen desarrollando sus actividades, sino también en todo el país.
Según manifestó Pacheco a P&P, “desde 1968 trabajamos en Campana, atendiendo a las principales empresas del polo industrial Campana Zárate y con servicios navales a los buques de gran porte. Y a pesar de los avatares que sufrimos durante los últimos años, a los cambios que hubo en lo social, lo político, lo económico y lo tecnológico, con el apoyo de la familia y de nuestro personal, logramos crecer y adaptarnos a los desafíos del mercado actual”.
Talleres Ameghino, Servicios Navales e Industriales es una empresa que integra la Asociación Bonaerense de la Industria Naval y mucho podríamos agregar de sus instalaciones modernas, de los alcances de sus servicios, de la capacidad de sus operarios, técnicos e ingenieros, de sus políticas de calidad o de seguridad, de su software para el control de gestión y demás aspectos comerciales, pero eso lo conocen bien sus clientes.
Nosotros rescatamos que en la Argentina de hoy, la familia Pacheco pudo hacerlo. A pesar de todos los obstáculos y malas épocas. No fue sencillo ni fácil. Pero lo hicieron posible, en familia, con vocación, con fe, con esperanza y con amor por el trabajo. Y van por más.
30/04/07
PESCA & PUERTOS
