Tras dos años de trabajo, un consorcio tecnológico empresarial para la investigación de biocombustibles inauguró la primera etapa de la planta piloto correspondiente a la instalación de los sistemas de cultivos de microalgas, en Tocopilla.
Tras dos años de trabajo, un consorcio tecnológico empresarial para la investigación de biocombustibles inauguró la primera etapa de la planta piloto correspondiente a la instalación de los sistemas de cultivos de microalgas, en Tocopilla.
Conforman el consorcio Desert Bioenergy S.A. E-CL (41% del total), la Universidad de Antofagasta (31%), Productora de Algas Marinas (12%), Universidad de la Frontera (11%) y Molinera Gorbea (5%).
El próximo paso de Desert Bioenergy es concretar la instalación de la planta de biodiésel.
Las microalgas son cultivadas en piscinas y se alimentarán con el dióxido de carbono proveniente de los gases de combustión que se producen en el proceso de generación eléctrica.
En cuanto concluya el período de proliferación celular de los cultivos, la biomasa de microalgas será cosechada, separada y secada, para posteriormente ser procesada para obtener biodiésel.
La idea es que esta iniciativa, en la que se invertirán alrededor de USD 7 millones, contribuya a la reducción de emisiones de gases efecto invernadero a la atmósfera.
Aparte de su impacto positivo para el medioambiente, el biodiésel puede usarse para elaborar subproductos importantes, como la harina de biomasa de algas, que se utiliza en la producción de fertilizantes, cosméticos o productos alimenticios pecuarios y acuícolas.
Dado el valor nutricional de esta harina, la empresa evaluará su potencial en la industria alimenticia, para consumo animal o en el mercado de alimentos funcionales, informó la UA.
Participaron en la ceremonia de inauguración el gerente general de Desert Bioenergy, Rodrigo Benavides; el rector de la Universidad de Antofagasta (UA), Luis Alberto Loyola; el coordinador del proyecto y vicerrector de Investigación de la UA, Carlos Riquelme; el director regional de la Corporación de Fomento de la Producción (Corfo), Gonzalo Zavala; el gerente de planta de E-CL, Arnoldo Valdés; y el alcalde de Tocopilla, Fernando San Román.
Benavides explicó que la iniciativa se desarrolló “gracias al apoyo de científicos de la UA, la Universidad de la Frontera y Desert Bioenergy, además de los trabajadores de la planta Tocopilla de E-CL.”.
“Destaco además el apoyo de uno de nuestros principales colaboradores: el Liceo Politécnico de Tocopilla”, añadió el ejecutivo.
Por su parte, Loyola señaló: “Creemos que este proyecto ha ido mucho más allá de lo que pensamos cuando se planificó, porque ha dejado de manifiesto la importancia de incentivar el trabajo compartido, que las distintas instancias que participan hagan suyo el proyecto, que es de la sociedad, del país”.
Por Analia Murias
16/05/13
FIS.COM
