Como si la oleada de violencia del pasado 20 de julio no hubiera alcanzado, durante la tarde de hoy martes se registraron en Puerto Deseado actos de vandalismo contra la casa de un directivo de la empresa Arbumasa, durante los cuales no sólo ocasionaron daños en la vivienda sino que lo amenazaron de muerte.

Como si la oleada de violencia del pasado 20 de julio no hubiera alcanzado, durante la tarde de hoy martes se registraron en Puerto Deseado actos de vandalismo contra la casa de un directivo de la empresa Arbumasa, durante los cuales no sólo ocasionaron daños en la vivienda sino que lo amenazaron de muerte.

En simultáneo con estos hechos de violencia que se desarrollan con total impunidad, en la localidad santacruceña crece el rumor de que durante el próximo viernes se podría repetir la asonada vandálica que llevó a Puerto Deseado a las tapas de los medios nacionales.

Estos rumores, nada descabellados, indican que ante el seguro fracaso de las negociaciones que llevan a cabo un grupo de marineros santacruceños ante el Ministerio de Trabajo de la Nación la respuesta sería nuevamente la violencia. Vale recordar que la cartera laboral dictó una Conciliación Obligatoria que involucra a las empresas de Puerto Deseado y al SOMU pero no existen caminos legales para permitir sentar a esa mesa a los supuestos representantes de los marineros que incendiaron las plantas pesqueras hace sólo 15 días. La reunión prevista para el pasado lunes sufrió un nuevo cuarto intermedio hasta el próximo jueves 16, cuando los marineros santacruceños se retiraron enfadados al no ser demasiado considerados por los funcionarios laborales.

Ante los nuevos actos de de violencia Pesca & Puertos se comunicó con el comisario de Puerto Deseado, Carlos Ayuso, quien minimizó los hechos señalando que “personas desconocidas rompieron un vidrio, pero no sabemos si fue un ataque o no, tampoco hubo una revuelta frente a la casa”, para señalar luego que “se están haciendo las actuaciones judiciales, estamos investigando”, aclarando que no hay nadie identificado.

Recordemos que luego de aquel viernes negro la gran mayoría de los directivos de las pesqueras de Puerto Deseado abandonaron la ciudad temiendo por su seguridad y la de sus familias. El retorno a sus casas tuvo como corolario nuevos episodios protagonizados por inadaptados que bajo un manto de impunidad pretenden imponer sus ideas por la fuerza.

14/08/07
PESCA & PUERTOS

Dejá un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Scroll al inicio