(FNM) Las imágenes captadas por el satélite Aura de la NASA muestran largas franjas de elevados niveles de dióxido de nitrógeno (NO2) extendidas a lo largo de ciertas rutas de navegación.
(FNM) Las imágenes captadas por el satélite Aura de la NASA muestran largas franjas de elevados niveles de dióxido de nitrógeno (NO2) extendidas a lo largo de ciertas rutas de navegación.
Por más de una década, los científicos han estado observando “rastros de los buques” en las imágenes satelitales de color natural de los océanos. Estas huellas lineales y brillantes que aparecen en medio de las capas nubosas son creadas por las partículas y gases emitidos por los buques. Son una manifestación visible de la polución producida por las chimeneas de los barcos. Y según lo informa el Observatorio terrestre de la NASA, los científicos ahora pueden observar que las naves tienen también otra firma más sutil, casi invisible.
Los datos tomados por un Instrumento de Monitoreo de Ozono (OMI, por sus siglas en inglés) construido por holandeses y fineses y montado sobre el satélite Aura, muestran largas franjas de elevados niveles de dióxido de nitrógeno (NO2) extendidas a lo largo de ciertas rutas de navegación.
El NO2 pertenece al grupo de los óxidos de nitrógeno altamente reactivos, conocidos como NOx, que son nocivos para los sistemas cardiovascular y respiratorios de los humanos.
Los motores de combustión, tales como los utilizados para propulsar buques y otros vehículos, constituyen la principal fuente de contaminación por NO2.

El mapa que se muestra, se basa en las mediciones del OMI tomadas entre 2005 y 2012. La señal del NO2 más prominente se observa en una ruta de navegación entre Sri Lanka y Singapur, en el Océano Índico, y aparece como una distintiva línea naranja contra un fondo de niveles menores de NO2.
Otras rutas de navegación con elevados niveles de NO2, son las que corren a través del Golfo de Adén, el Mar Rojo, el Mar Mediterráneo y las que van de Singapur hacia distintos puntos de China.
Estas no son las únicas rutas de navegación de alta densidad de tránsito en el mundo, pero son las más “visibles” pues el tráfico se concentra en ellas en corredores angostos y bien delineados.
Los océanos Atlántico y Pacífico también tiene un tráfico denso de barcos, pero el OMI no distingue rastros de alta polución por NO2, debido a que se trata de rutas menos consistentes. Las formas de las masas continentales fuerza a los buques a desplazarse en corredores angostos en el Océano Índico, lo que no ocurre en el Atlántico ni el Pacífico, donde el tráfico se extiende a través de áreas más amplias.
Además, el aire es relativamente prístino sobre el Océano Índico nororiental. En cambio, la alta polución por NO2 causada por las grandes ciudades y explotaciones costa afuera emplazadas a lo largo de las costas de China, Europa y los Estados Unidos (que se ven en color rojo intenso en el mapa), enmascaran los rastros de los buques que de otro modo podrían ser visibles para el OMI.
El Ártico aparece en gris, porque la falta de insolación en el invierno y la frecuente presencia de nubes durante el verano impiden al instrumento la obtención de suficiente cantidad de datos en el área.
Las áreas urbanas e industriales no son las únicas fuentes de NO2 observables en el mapa. La práctica de las quemas de campos con fines agrícolas común en el sur de África y los vientos persistentes del oeste generan una banda de elevado nivel de NO2 que se extiende desde el sur de África hasta Australia.
La determinación cuantitativa de la contribución del transporte marítimo al total de emisiones de NOx continúa siendo una cuestión abierta para los científicos. Algunas investigaciones sugieren que el sector es responsable de un 15 a 30% de las emisiones globales de NOx, y es posible que con el uso de este tipo de información satelital la incertidumbre en las estimaciones pueda reducirse en el futuro próximo. (NASA Earth Observatory y MarineLink)
15/02/13
FUNDACIÓN NUESTROMAR
