El príncipe Eduardo estuvo en Darwin.
El príncipe Eduardo estuvo en Darwin.
DARWIN, Islas Malvinas (Reuters).- El gobierno británico y un ex combatiente rindieron ayer homenaje a los soldados argentinos muertos en la Guerra de las Malvinas, pese a que la relación política entre Londres y Buenos Aires sigue tensa a 25 años del fin del conflicto armado.
En una fría y soleada mañana, el príncipe Eduardo y el ministro de las Fuerzas Armadas del Reino Unido, Adam Ingram, arribaron en helicóptero a Darwin -a 100 kilómetros de la capital-, donde se encuentra el cementerio en el que están sepultados 234 argentinos.
Los visitantes recorrieron junto con un ex combatiente británico de la Marina Real el cementerio, en el que muchas tumbas poseen una placa que dice "Soldado argentino sólo conocido por Dios".
Después de una breve ceremonia religiosa, el príncipe Eduardo, el ministro Ingram, y el veterano dejaron tres coronas sobre el monumento a los argentinos. "Ellos pasaron por la misma guerra que nosotros. No deberían ser olvidados", dijo a Reuters el suboficial jefe de marina Graham Clark, que combatió en la guerra.
"Hemos perdonado, pero no olvidado. Pasó mucho tiempo [desde la guerra] y necesitamos honrar a la gente", agregó el miembro de la Marina Real, de 45 años.
El 14 de junio de 1982 las tropas argentinas se rindieron frente a Gran Bretaña, 73 días después de haber ocupado el archipiélago.
Ante la llegada del 25 aniversario del final del conflicto, las autoridades del archipiélago austral organizaron homenajes a lo largo de esta semana a modo de conmemoración.
En la guerra murieron 649 argentinos y 255 británicos, y hubo un total de casi 2000 heridos.
Pese a las diferencias en el nivel gubernamental, diversos veteranos de guerra de los dos bandos tuvieron gestos de cordialidad en los últimos tiempos. Muchos han construido una amistad y esta semana ex combatientes de ambos lados compartieron la mesa varias veces.
16/06/07
LA NACION
