Ambos países están dispuestos a concretar esta hidrovía de más de 800 kilómetros de navegación a través de Laguna Merín y Laguna de los Patos; pronto comienzan los dragados y la construcción del puerto La Charqueada con dos atraques.
Ambos países están dispuestos a concretar esta hidrovía de más de 800 kilómetros de navegación a través de Laguna Merín y Laguna de los Patos; pronto comienzan los dragados y la construcción del puerto La Charqueada con dos atraques.
La hidrovía Uruguay-Brasil y la construcción del puerto La Charqueada son hechos reales, concretos, que van más allá de los anhelos porque los pasos dados hasta ahora por los gobiernos, autoridades estaduales brasileñas y departamentales del Uruguay afianzan, certifican que son firmes, seguros y de culminación exitosa. Estamos avanzando en objetivos comunes, en un marco de consensos positivos”. Estas son expresiones del capitán Juan José Mazzeo, ejecutivo de la empresa TimonSur, razón social que se ha comprometido con este proyecto de la hidrovía Uruguay-Brasil y la construcción del puerto La Charqueada.
Mazzeo
Tras un reciente encuentro realizado en Melo, entre autoridades brasileñas y uruguayas, con la participación de la Corporación Andina de Fomento y gente de Itamaraty, el capitán Mazzeo se mostró confiado y seguro de cómo se está enfocando esta hidrovía. “Hay una circunstancia que vino a favorecer la construcción del puerto La Charqueada en el río Cebollati y es el dragado de este río para extraer arena con destino a Brasil. Parece que próximo a Santa Victoria do Palmar se va a levantar un enorme parque de molinos eólicos en una zona privilegiada de vientos. El tramo a dragar entre La Charqueada y la boca del Cebollati, donde hay mucha arena, sería un tramo de unos 21 kilómetros. Es un emprendimiento común que favorecerá los proyectos. Se calcula que en la construcción de este canal, proyecto realizado por el Ing. Hugo Eguia, se van a extraer un millón de metros cúbicos de arena, lo cual dejará una vía de agua para la navegación de 2,50 metros al cero de La Charqueada donde siempre hay 1,50 de agua por encima del cero. Estamos hablando de navegación autopropulsada dadas las condiciones imperantes en la Laguna Merín y Laguna de los Patos no aptas para barcazas. El trabajo lo hará una draga brasileña que ya está aguardando en Santa Victoria do Palmar el permiso de la Dinama. En la jurisdicción brasileña hay una parte de la Laguna Merín que debe dragar el Estado brasileño que es el canal San Gonzalo que conecta con la Laguna de los Patos. En Brasil se hicieron todos los estudios para este dragado así que este mes de agosto se llamaría a licitación y en octubre se estaría dragando. De esta forma quedaría expedita la hidrovía Uruguay-Brasil que fue el acuerdo que firmaron los presidentes de ambos países en el 2011 y por el cual se abre para los buques de bandera nacional 800 y tantos kilómetros de agua, la mayor parte en jurisdicción brasileña. Mazzeo calibra todas las acciones llevadas a cabo hasta ahora como demostrativas de la voluntad política de concretar esta hidrovía, porque apenas suscrito el acuerdo ya comenzaron a trabajar los comisiones técnicas haciendo los protocolos para la navegación sin aguardar las formalidades de la aprobación parlamentaria que ya salió. Son comisiones técnicas que estaban coordinando los distintos protocolos de las áreas de seguridad para la navegación, cartografía y toda la reglamentación imprescindible.
Arena
La extracción de arena, un hecho circunstancial que sin embargo vino felizmente a coadyuvar en un medio o una región del país donde hay escasez de capitales privados o públicos para obras de infraestructura, así que esta operación de la arena con su ingreso a Uruguay permitirá dar mayor fuerza al proyecto del puerto de La Charqueada.
Los productos
Se presume con bastante certeza que las cargas que saldrán por este puerto hacia Brasil son en primer lugar arroz, clincker para cementos, básicamente del departamento de Treinta y Tres. Pero somos más optimistas -aclara el capitán Mazzeo- porque el vertiginoso desarrollo del Brasil está requiriendo enormes volúmenes de cemento que el mercado brasileño no puede proveer. Al norte de Treinta y Tres está el proyecto Cielo Azul de Ernesto Correa para la producción de cemento, aunque no es el único. Cemento Artigas con Ancap y Votorantin (brasileña) y también el proyecto de Cimsa (Compañía Industrializadora de Mineral S.A.). Entre las tres se estima una producción anual de dos millones de toneladas para Brasil. Son proyectos muy serios que ponen realidad al desarrollo del nordeste del país que se ven reforzados por instancias aún mayores. La posibilidad de construir el puerto La Charqueada, estimuló la inversión y comenzó la forestación en Treinta y Tres. Esto también demuestra que el potencial de la tierra no era aprovechado por la falta de transporte que la hiciera viable. Hoy tenemos la madera en Treinta y Tres y además no olvidemos la soja. Así que con todas las cargas descritas llegaríamos a 3 millones de toneladas anuales pasando por el puerto La Charqueada. Estos no son simples anhelos sino realidades bien estudiadas por ambos países y muchos de esos objetivos ya están en marcha. La Charqueada y otro proyecto de puerto en el río Tacuarí ya son vistos como viables, se abren así otros frentes para la actividad portuaria y naviera. Son inversiones siempre cuantiosas para lo que es el Uruguay, pero que está al alcance de armadores e inversores y gente de la actividad portuaria uruguaya.
Charqueada
Así que muy pronto comienzan las obras del puerto La Charqueada. Nuestra empresa TimonSur va a comenzar las obras. Es una sociedad comercial uruguaya integrada además por un brasileño. Hemos armado un plan de inversiones que llevará adelante las obras. Este pasado fin de semana se llevó a cabo en dicho puerto la bendición de las obras cuya ceremonia estuvo a cargo del obispo de Melo, a solicitud del Ing. José M. Zorrilla de la empresa Santa María. El proyecto es construir dos atracaderos en La Charqueada, uno a continuación del otro, cuyos esfuerzos económicos asumirá nuestra empresa, incluso el dragado de áreas para mejorar profundidades y aventajar las diferencias de las mareas. Destaca Mazzeo que “solo en esta orilla del Cebollatí se pueden encontrar en esa enorme cuenca barrancas donde construir puertos con seguridad y buen nivel de aguas”.
Por Emilio Cazalá
05/08/13
EL PAÍS (Uruguay)
