Lo descubrió la Armada Mexicana frente a las costas de ese país. Lo vieron desde el aire, porque tiene poca sumergibilidad. Hay cuatro detenidos.
Lo descubrió la Armada Mexicana frente a las costas de ese país. Lo vieron desde el aire, porque tiene poca sumergibilidad. Hay cuatro detenidos.
A la hora de mantener aceitado y sin interferencias el millonario negocio del tráfico de drogas, los narcos no ponen límite a su imaginación: el miércoles pasado la Armada de México interceptó un minisubmarino en el cual cuatro colombianos pretendían llevar un cargamento de cocaína a Estados Unidos.
La nave precaria, de unos 10 metros de largo fue detectada por un helicóptero cuando navegaba a poca profundidad, 15 kilómetros mar adentro, frente a las costas de la ciudad turística de Huatulco (estado de Oaxaca), sobre el océano Pacífico.
"Se esperó a que el aparato saliera a la superficie y en ese momento, a través de un helicóptero, el personal de Infantería de Marina y de las Fuerzas Especiales descendieron y tomaron por sorpresa a la tripulación", explicó a los medios José Luis Vergara, jefe de prensa de la Secretaría de Marina mexicana.
Vergara no dio precisiones sobre el volumen del cargamento pero fuentes periodísticas citadas por los medios mexicanos hablan de cuatro toneladas.
Arriba del submarino de fabricación casera la Marina mexicana se encontró con cuatro ciudadanos colombianos que les contaron una historia tan increíble como la travesía misma.
Según ellos, fueron raptados en el pueblo colombiano de Buenaventura, donde residían, y obligados a subirse al rudimentario submarino bajo la amenaza de que si no lo hacían matarían a sus familias. Si no oponían resistencia, en cambio, los narcos le entregarían 500 dólares a cada grupo familiar. La población de Buenaventura es pobre y la mayoría de sus habitantes vive con 3 dólares diarios.
Navegamos siete días, somos de Buenaventura, Colombia, pero no nos dimos cuenta dónde estábamos, ni quién nos llevó, contó uno de los detenidos, quien aseguró que la nave era telecomandada por un sistema satelital.
Nosotros fuimos raptados, nos llevaron a un monte, nos entregaron ese aparato y nos dijeron que teníamos que ir obligados a llevar ese aparato hasta donde nos mandaron , agregó.
Según trascendió luego de la captura de este minisubmarino, en el pueblo de Buenaventura sólo el año pasado el Ejército colombiano secuestró 13 minisumergibles de las mismas características.
Por su acceso al Pacífico, el puerto de Buenaventura es ideal para los narcotraficantes que utilizan estas naves caseras generalmente hechas de fibra de vidrio. Este método fue creciendo a medida que se hacía más difícil el envío de grandes cargamentos de droga a través de avionetas.
Sin embargo, el uso de submarinos narco no es una exclusividad latinoamericana. En agosto de 2006 la Policía española secuestró en Pontevedra un submarino artesanal de 11 metros de largo por dos de ancho con capacidad para dos tripulantes y una tonelada de cocaína.
Como la cápsula nombre con el que la cataloga la agencia norteamericana DEA no tenía tanques de aire, sólo podía sumergirse tres metros y sus tripulantes respiraban por dos caños que partían de la nave a la superficie.
19/07/08
CLARIN

