La droga estaba disimulada en un cargamento de pulpa de pera refrigerada que pasó por un escáner de la Aduana; en la Argentina, un fiscal ya comenzó una investigación.
La droga estaba disimulada en un cargamento de pulpa de pera refrigerada que pasó por un escáner de la Aduana; en la Argentina, un fiscal ya comenzó una investigación.El cargamento de pulpa de pera refrigerada pasó por el escáner de la Aduana en el puerto de Zárate y ninguna alarma se activó. Nadie observó nada extraño y el barco comenzó su viaje hacia Europa. Pero, cuando llegó a Lisboa, en Portugal, se descubrió lo que no se advirtió en los controles argentinos: 1200 kilos de cocaína .
Así lo informaron a LA NACION fuentes judiciales. El fiscal federal de Zárate-Campana, Orlando Bosca, ya inició una investigación para tratar de dar con los responsables y dueños de la cocaína.
Los investigadores judiciales tienen la colaboración de la Superintendencia de Drogas Peligrosas de la Policía Federal.
“Los 1200 kilos de cocaína estaban muy bien disimulados o fallaron los controles. Vamos a profundizar la pesquisa en saber cómo se hicieron los controles en la Aduana de Zárate. Si la droga no fue advertida por el escáner estaríamos en un problema grave porque significaría que las organizaciones narcocriminales encontraron métodos aptos para burlar la tecnología”, explicó a LA NACION un detective judicial.
La carga con la pulpa de pera refrigerada y la droga oculta partió del puerto de Zárate a principios del mes pasado y llegó a Lisboa la semana pasada. Según las primeras informaciones, el destino final del cargamento no era Portugal, sino España.
“Ya tenemos una lista de posibles sospechosos”, informó un investigador del caso. Y agregó que en Portugal como en la Argentina todavía no hay detenidos.
Según fuentes oficiales, la Administración Federal de Ingresos Públicos y la Dirección General de Aduanas “han iniciado acciones con el fin de investigar con la mayor celeridad posible el origen de 1200 kilos de cocaína que llegaron a Portugal dentro de un contenedor que transportaba tambores con pulpa de pera refrigerada”.
Según las fuentes consultadas, la droga fue descubierta por la Aduana de Portugal, cuyas autoridades se pusieron o en contacto con la Aduana argentina. Entre nuestro país y Portugal hay “acuerdos de asistencia mutua” firmados en el Convenio Multilateral sobre Cooperación y Asistencia Mutua (Comalep).
Después de la comunicación recibida desde Portugal, las autoridades de la Aduana argentina hicieron una presentación en el juzgado federal de Zárate-Campana.
“Cooperación recíproca”
“La cooperación recíproca y el intercambio de información con las aduanas de Portugal y, oportunamente con la de EE.UU., han permitido la obtención de pistas e indicios investigativos firmes sobre el cual se encuentran trabajando los pesquisas”, afirmaron fuentes de la Aduana argentina.
Ahora, el fiscal federal Bosca y los detectives de la Superintendencia de Drogas Peligrosas de la Policía Federal investigarán hacia atrás desde el momento que los tambores con la pulpa de pera refrigerada llegó a un depósito fiscal de Zárate hasta que fue al puerto para comenzar el viaje que terminó en Portugal.
“Se investigará todo desde los responsables de la empresa exportadora hasta el chofer que llevó los tambores al depósito fiscal. Se hará un trabajo minucioso para llegar a los responsables”, afirmó un investigador del caso.
Los investigadores sospechaban que la conexión argentina de la banda de narcotraficantes ya conoce que la droga fue descubierta.
Como ocurrió en otras causas de narcotráfico, los investigadores podrán establecer de qué cartel provino la cocaína por cómo estaban embalados los “ladrillos” de cocaína.
Como informó LA NACION en ediciones anteriores, los últimos cargamentos de cocaína importantes descubiertos tenían la misma firma: “Caballo”, era la leyenda que se podía leer en los “ladrillos” de cocaína secuestrados en por lo menos tres operativos.
“Todavía no pudimos descubrir si el sello «Caballo» es de un distribuidor que les vende cocaína a diferentes grupos narcos o si la droga pertenece a una sola organización. Lo cierto es que se trata de «mercadería» fabricada en Colombia. Lo preocupante de todo esto es la cantidad de cocaína que circula por la Argentina. Es una situación alarmante. Hay que tener en cuenta que en el país solamente se secuestra un diez por ciento del tráfico ilegal”, había afirmado a LA NACION tiempo atrás un investigador judicial.
Los investigadores argentinos esperan las imágenes de la droga secuestrada en Portugal para indagar a quiénes están detrás de la pulpa de pera refrigerada..
Por Gabriel Di Nicola
22/12/12
LA NACION
